Suzanne Valadon fue una pintora francesa.

Hija de una lavandera viuda, Suzanne Valadon se hizo acróbata con 16 años hasta que una caída puso fin a esta actividad. Se estableció con su madre y más tarde con su hijo, el que sería más tarde el famoso pintor Maurice Utrillo en el barrio de Montmartre, donde tuvo la posibilidad de iniciarse como artista.

Su belleza atraía a muchos artistas de los que fue modelo y de los que aprendió técnicas pictóricas posando. Fue modelo de Edgar Degas, Henri de Toulouse-Lautrec, Pierre-Auguste Renoir y Pierre Puvis de Chavannes. Asidua a los bares de mala reputación de Montmarte donde la burguesía parisina acudía a encanallarse, Toulouse-Lautrec hizo de ella un motivo de retrato recurrente.

Degas se fijó en las líneas vivas de sus dibujos y pinturas y la animó a continuar pintando.

Suzanne Valadon pintó naturalezas muertas, ramos y paisajes admirados por la fuerza de su composición y colores vibrantes. También es conocida por sus desnudos. Sus primeras exposiciones a comienzos de los 1890, se componían principalmente de retratos. En 1894, Suzanne Valadon fue la primera mujer que administraba la Société Nationale des Beaux-Arts. Perfeccionista, se podía pasar años trabajando en sus cuadros antes de exponerlos.

Espíritu libre y caprichosa hasta la extravagancia, se le conocía por llevar consigo un manojo de zanahorias y tener una cabra para que «se comiera sus malos dibujos» en un estudio donde alimentaba a sus gatos con caviar los viernes.