María de los Remedios Alicia Rodriga Varo y Uranga, conocida como Remedios Varo, fue una pintora surrealista española naturalizada mexicana.

Mostró desde pequeña una natural inclinación por la pintura. En 1917 su familia se estableció en Madrid y después de una instrucción básica en colegios católicos, alentada por su padre, ingresó en 1924, a la edad de 15 años, a la Academia de San Fernando en Madrid. En 1930 participa en una exposición colectiva organizada por la Unión de Dibujantes de Madrid.

En 1935, expone dibujos en Madrid junto con Josep-Lluís Florit y entre sus pinturas se encuentra Composición. Conoció luego al pintor Esteban Francés, quien la introdujo al círculo surrealista de André Breton. Ese verano en Barcelona realizó diversos cadáveres exquisitos a base de collages, en colaboración con Óscar Domínguez, Esteban Francés y Marcel Jean. Una vez familiarizada con el movimiento surrealista, se integró al grupo logicofobista, que pretendía representar los estados mentales internos del alma, utilizando formas sugerentes de tales estados. Durante su colaboración con este grupo, Remedios Varo pintó L’Agent Double, obra que anticiparía su estilo personal.

Durante la guerra civil española, quedó del lado republicano. También durante este período y en buena medida gracias a su activo soporte a los antifascistas, conoció al poeta Benjamin Péret, con quien estableció una relación amorosa, y partió por segunda vez a París, donde residiría hasta la invasión nazi. En esta ciudad conoce a André Breton, Max Ernst, Victor Brauner, Joan Miró, Wolfgang Paalen y Leonora Carrington. En 1937 participa en la Exposición Internacional del Surrealismo en Tokio y su obra Le désir (1935) es reproducida en el número 10 de la revista surrealista de Francia Minotaure.

Después de un encarcelamiento del que se sabe poco, en 1941 y con la ayuda de Varian Fry, la pintora y Péret abandonaron la Francia ocupada y emigraron a México donde, gracias a la política del presidente Lázaro Cárdenas de acogida de refugiados políticos, pudieron naturalizarse y desarrollar una actividad laboral. En la Exposición Internacional del Surrealismo en México de 1940 dirigida por Inés Amor en la Galería de Arte Mexicano, se exhibe un cuadro de Remedios llamado Recuerdo de la Walkyria. Ya establecidos en México, Péret y Remedios se integran a un círculo de amigos y artistas entre los que se encuentran César Moro, Esteban Francés, Gerardo Lizárraga, Leonora Carrington, Octavio Paz y Eva Sulzer quien fue una importante mecenas de los artistas exiliados. 

Durante su estancia en México, conoció a artistas como Frida Kahlo y Diego Rivera, pero estableció nexos de amistad más fuertes con otros intelectuales en el exilio, en particular con Leonora Carrington, también pintora surrealista.

Llegó a México para que este país fuera la sede de su primera exposición en 195514 y en 1958 obtiene el primer lugar en el Primer Salón de la Plástica Femenina en las Galerías Excélsior. Su impacto dentro del mundo del arte es innegable, así como su producción dentro el país que la acogió. La imagen de Remedios Varo se ha popularizado. Destacó durante la época del muralismo mexicano, no como muralista sino con pinturas suyas situadas en instituciones mexicanas. 

La vida de Remedios se vio rodeada de misticismo, sus temas de interés iban desde la teoría psicoanalítica hasta la alquimia, tal como se expresa en múltiples cuadros suyos. Por ejemplo, en el tríptico que hace en 1961, que consta de las obras Hacia la torre, Bordando el manto terrestre y La huida, traduce su propia historia de vida a una representación surrealista.

Un servicio al que tuvo acceso fue a la práctica del psicoanálisis, de hecho, el misticismo en sus pinturas estaba influido por el psicoanálisis de Sigmund Freud, Carl Jung y Alfred Adler. Resulta claramente visible en el cuadro de 1960 Mujer Saliendo del Psicoanalista, donde plasma una escena suya saliendo de su sesión, la imagen de la mujer que se deshace del padre, y encontramos el grabado Doctor VetiFJA en la puerta, de donde sale la mujer de verde, que hace mención a los psicoanalistas recién mencionados.