Ulrika Pasch fue una pintora sueca rococó y miniaturista, y miembro de la Real Academia Sueca de las Artes. Ulrika Pasch es la más famosa y exitosa artista femenina en Suecia y quizás también el resto de Escandinavia antes del siglo XIX.

Ulrika Pasch era la hija del pintor Lorens Pasch el Viejo, sobrina del artista Johan Pasch, y hermana del pintor Lorens Pasch el Joven. Su abuelo, el pintor Danckwart Pasch, había emigrado a Suecia desde Lübeck. Después de la muerte de su abuelo, el estudio de la familia había sido gestionado por su abuela paterna Judith Larsdotter hasta que pasó a manos de su tío paterno, Johan Pasch, en 1734. Su prima, Margareta Stafhell, fue un artista grabadora.

Ulrika Pasch y su hermano recibieron clases de dibujo y pintura de su padre. Ella, a diferencia de su hermana Hedvig Lovisa Pasch recibió clases de forma más exhaustiva porque demostró desde muy nueva un gran talento.

Su hermano estudió arte en el extranjero. Durante este período, la carrera de su padre se estancó, puesto que no había sabido adaptarse al nuevo estilo rococó. En consecuencia, la familia experimentó dificultades económicas. Ulrika Pasch fue, después de la muerte de su madre, empleada como ama de llaves en la casa del viudo de su tía materna, el orfebre Gustaf Stafhell el Viejo.

Su tío le permitió pintar en su tiempo libre y desarrollar su talento artístico, y ella comenzó a pintar y dibujar y se sabe que también empezó recibir clases en esta época.

Pronto, fue capaz de mantener tanto a su padre como a su hermana como retratista profesional. Logró éxito y construyó una clientela rápidamente por sus precios asequibles.

Su hermano Lorens Pasch el Joven regresó a Estocolmo, y desde ese momento trabajaron juntos. Compartieron su estudio y se guiaron entre sí en su trabajo.

Ulrika Pasch es conocida por tener detalles pintados en la pintura de su hermano especialmente los detalles de textiles y piezas de vestir. Pasch tuvo una carrera activa y exitosa hasta su muerte, y fue contratada con frecuencia por los miembros de la corte real y la aristocracia.

La Real Academia Sueca de las Artes fue fundada en 1773 y hubo 15 miembros aceptados por la academia de ese año. Pasch fue la única mujer que fue aceptada como miembro de ese año por lo que debía tener un gran reconocimiento en la época para ser considerada merecedora de entrar en la academia. Participó en las exposiciones de la academia. Con todo, la diferencia de sus homólogos masculinos, nunca recibió una pensión de la corona a pesar de las solicitudes repetidas.