Rosalba Carriera fue una pintora italiana, nacida en Venecia, fue una prominente y muy admirada artista del rococó italiano. En su juventud se especializó en retratos en miniatura. Después será conocida por su trabajo en pasteles, un medio muy apreciado en el ambiente rococó por sus suaves perfiles y floridos toques. Lanzó la moda de la pintura al pastel durante su estancia en París en 1720. Destaca sobre todo en retratos femeninos.

Su familia provenía de la baja clase media veneciana y de niña comenzó su carrera artística realizando patrones de encaje para su madre, que se dedicaba a este comercio.

Con la popularidad del tabaco en polvo o rapé, comenzó a pintar miniaturas para las tapas de las cajitas de rapé, y fue la primera pintora que usó marfil con este propósito. Comenzó su carrera artística pintando estas cajitas con graciosas figuras femeninas que más tarde hicieron su fortuna traspuestas a la miniatura sobre marfil. Fue la primera que utilizó el marfil en las miniaturas, lo que le dio esa luminosidad característica de sus obras, e igualmente, fue la primera en no seguir las reglas académicas según las cuáles una miniatura debía realizarse con trazos y puntos breves y bien amalgamados; en lugar de eso, Carriera utilizó el trazo veloz característico de la pintura veneciana.

Gradualmente esto le llevó a pintar retratos, del que fue pionera en el uso exclusivo del pastel. Los visitantes extranjeros destacados que acudían a Venecia, jovenes hijos de la nobleza en su “gran viaje” y diplomáticos, rivalizaban en ser pintados por ella.

Fue aceptada como accademico di merito por la Academia de San Lucas romana, un título reservado a los pintores no romanos, con la miniatura sobre marfil Fanciulla con colomba, gracias también a un intermediario, su amigo Cristiano Cole.

En 1720 es admitida en la Academia de Bolonia. En 1721, durante su primer viaje al extranjero a París, sus retratos tuvieron gran demanda. Mientras estaba en París, como invitada del gran aficionado y coleccionista de arte, Pierre Crozat, pintó a Watteau, toda la nobleza y la realeza, desde el rey y el regente hacia abajo, y fue elegida miembro de la Academia Francesa por aclamación.

Fue recibida con mucho entusiasmo por gobernantes y cortesanos.

Hizo un largo viaje a la corte del rey de Polonia, donde tuvo como alumna a la Reina. El rey reunió una amplia colección de sus obras que más tarde formaron la base de la gran colección en la galería Altemeister de Dresde.

Marchó entonces a Venecia, aun ampliamente popular y con muchos encargos, y de hecho, ella era la persona que obtenía ingresos de la familia.

Carriera popularizó el uso de pintura al pastel. Con esa técnica retrató a un sinnúmero de clientes adinerados. Sus obras presentan una caracterización que realza a los personajes y al mismo tiempo exhibe suavidad debido a la gran sutileza con que reproduce los detalles. La pintura al pastel se ejecuta con tizas de consistencia pastosa caracterizadas por la palidez de su coloración.

Sus retratos eran inmensamente competentes, casi siempre conteniendo una pose de busto con el cuerpo ligeramente vuelto y la cabeza girada para dirigirse al espectador. Tenía una maravillosa habilidad para representar texturas y diseños, recreando fielmente telas, galones de oro, encaje, pieles, joyas, el pelo y la piel, y haciendo resaltar el suntuoso estilo de vida de sus ricos e influyentes patrones.