Properzia de’ Rossi fue una escultora italiana del Renacimiento.

Al terminar el supuesto oscurantismo de la Edad Media, las artes florecieron en algunas regiones de lo que hoy es Italia, entre los artistas, especialmente en los gremios de pintores y escultores existieron unas cuantas mujeres, de las que destacó Properzia de Rossi, a quien algunos consideran como la primera escultora que trabajó en mármol, algo que se creía imposible para una mujer, por la fuerza física que implica esculpir la piedra.

Properzia nace en la ciudad de Bolonia, Italia, en 1490. Hija de un notario de Bolonia. Lo poco que sabemos de su vida se lo debemos a Giorgio Vasari, quien escribió su biografía en las Vidas de los arquitectos más eminentes, Pintores y Escultores de Italia de 1550. Ella es la primera y única mujer artista que destaca en este siglo XVI como escultora. Y la tercera desde que comenzamos esta historia de las mujeres en el arte. Fue una del aproximadamente treinta mujeres artistas, principalmente pintoras, del renacimiento italiano. Las mujeres escultoras eran una rara avis. Aunque no procede de familia de artistas sí tuvo los medios y la fortuna de poder acudir a la Universidad de Bolonia, y estudiar con el maestro grabador Marc Antonio Raimondi. La ciudad de Bolonia representa una excepción en cuanto a la formación pública de las mujeres, ya que en esta ciudad podían acudir a la universidad para estudiar arte. Al parecer el hecho es puesto que una pintora anterior a Properzia, Caterina de Vigri además de santa, había dado renombre a la ciudad, mostrando a que niveles podía llegar una mujer en el arte.

Muy pronto en su carrera, Properzia adquirió fama por sus complejas y pequeñas esculturas hechas en huesos de fruta, como albaricoques, melocotones y cerezas. Los temas de estas pequeñas esculturas eran a menudo religiosos, una de las más famosas fue una crucifixión hecha en un hueso de melocotón.

Próxima a cumplir la treintena, Rossi comenzó a trabajar la gran escala. Sus retratos en busto de mármol de este período le proporcionaron reconocimiento y numerosos encargos, incluyendo un programa decorativo para el altar de Santa María del Baraccano en Bolonia. También ganó un concurso para hacer una escultura para el imafronte oeste de San Petronio, en Bolonia. Se encuentra documentado que se le pagó por tres sibilas, dos ángeles y un par de bajorrelieves, uno de ellos sobre el tema de José y la esposa de Putifar, el cuál se considera su obra más célebre. En la escena, José consigue huir de la esposa de un oficial egipcio. Rossi utilizaba hábilmente los drapeados para ilustrar la tensión de esta dinámica escena.

Gracias a papeles administrativos se sabe que Properzia ejecutó otras esculturas hoy perdidas para el imafronte de la iglesia. También alcanzó fama por sus bustos en mármol de personajes famosos.

De acuerdo con el escritor Antonio Saffi en su biografía de Properzia de Rossi, la fama de la escultora se expandió por todo lo que es hoy el territorio italiano y le llegaban cartas de escultores romanos, además de ser visitada en Bolonia por diferentes personajes de la aristocracia de diferentes regiones. Su fama fue tal que el mismo Papa Clemente VII al saber de la artista pidió conocerla y lo mismo sucedió con Carlos V, el día que el pontífice lo coronó. Pero ambos personajes fueron avisados que mientras se festejaba la coronación del monarca, Properzia había muerto. Contaba con cuarenta años de edad.


Hércules luchando con amazonas. Palazzo Vecchio de Florencia.


A pesar de los diferentes concursos ganados, las esculturas realizadas y la fama de la que disfrutó Properzia murió en la pobreza y soledad en el año de 1530. Tras su muerte su nombre quedó en el olvido histórico, como tantas otras, no siendo hasta el siglo XX cuando la investigación feminista ha rescatado del olvido su figura y la de sus compañeras.

A Properzia de Rossi la podemos considerar no solo la primera escultora renacentista, sino también la primera mujer artista renacentista. Es la primera mujer que esculpe cuerpos desnudos, aunque sea en alegorías mitológicas. Pero es indudable que es la primera mujer que esculpe a una mujer enseñando los pechos; en la que la mujer como icono religioso da paso a la pasión sexual. Tanto el humanismo como el naturalismo ven expresados por primera vez en el arte femenino.