Sor Plautilla Nelli fue una monja dominica que trabajó como artista, siendo considerada la primera mujer pintora renacentista de Florencia, Italia. Durante toda su vida artística Sor Plautilla recibió los halagos de grandes eruditos, entre ellos el propio Giorgio Vasari quien la calificó de virtuosa. Y además de pintar, reservó parte de su tiempo para transmitir su sabiduría a otras monjas de su convento.

Fue la hija del pintor Piero di Luca Nelli, miembro de la nobleza. En el año 1538, a la edad de 14 años, ingresó a una orden dominicana en el convento florentino de Santa Catalina de Siena, tomando el nombre de Sor Plautilla, y llegó a ser priora del mismo en tres ocasiones, estando el convento gestionado por los frades dominicos de San Marcos, encabezados por Savonarola. Las predicaciones de Savonarola promoviendo la pintura devocional y dibujo de las religiosas para evitar la pereza, convirtió el convento en un centro de formación para la monja-artista. Savonarola defendía un estilo de vida concreto para las religiosas según el cual estas debían dedicar su vida tras los muros de los monasterios al arte. Esto empujaría a Sor Plautilla a iniciarse en el mundo de la pintura.
Nelli disfrutó del favor y la estima de muchos clientes, realizó piezas de gran tamaño y también miniaturas. El historiador del arte Giorgio Vasari califica a esta artista cómo virtuosa, englobando con este término tanto sus calidades artísticas como morales.

Frei Serafino Razzi , un frade dominico, historiador del siglo XVI y discípulo de Savonarola, hace referencia a la faceta de Plautilla como profesora, nombrando a tres monjas de Santa Caterina como discípulas suyas, Sor Prudencia Cambi, Sor Ágata Trabalesi y Sor María Ruggieri; y a otras tres monjas pintoras: Sor Verónica, Sor Dionisia Niccolini, y su propia hermana Sor María Angélica Razzi.

Su principal fuente de inspiración vino de copias de obras de Frei Bartolomeo, que reflejaba el clasicismo, estilo impuesto por las teorías artísticas de Savonarola. Frei Bartolomeo dejó sus dibujos a su discípulo fray Paolino que, a su vez los dejó en posesión de Plautilla. Siguiendo la técnica de este artista, estudiaría la forma humana realizando modelos de cera para poder desarrollar sus composiciones, un método que podía considerarse apropiado para una monja. Entre otras influencias que evidencia su obra se menciona a Leonardo da Vinci, Francesco di Cristofano, Rafael, Andrea del Castagno y Agnolo Bronzino.

El trabajo de Nelli se diferencia de los pintores de los que se nutre por el sentimiento elevado y por añadir a cada uno de sus personajes expresiones. El trabajo de Nelli se caracteriza por los temas religiosos, con representaciones vivas de emoción en los rostros de sus personajes. Nelli carecía de capacitación formal y sus figuras masculinas se dice que tienen “características femeninas”, ya que su vocación religiosa prohibía el estudio del desnudado masculino.

La mayoría de las obras de Nelli son a gran escala, lo que era muy raro en su época. Nelli produjo principalmente piezas devocionales entre pinturas a gran escala, lunetas de madera, ilustraciones de libros y dibujos. La hermana Plautilla Nelli recibió comisiones de obras de grandes formatos, retablos y también pintó miniaturas.

Que una mujer se hiciera un hueco en el mundo de la pintura y del arte en general era toda una odisea. Pero si además esa mujer era una monja, las probabilidades de alcanzar la fama artística se reducían considerablemente.