Levinia Teerlinc fue una miniaturista anglo-flamenca, que sirvió como pintor de cámara en la corte inglesa bajo los reyes Enrique VIII, Eduardo VI, María I e Isabel I. Provenía de una familia de artistas, su padre y su abuelo fueron miniaturistas y su hermana era marchante de arte. Su padre dió a Levinia los primeros conocimientos de esta minuciosa especialidad. Durante el siglo XVI gran número de pintores miniaturistas fueron solicitados por la corte inglesa para brindar sus servicios, que solo personajes muy importantes podían afrontar económicamente.  

Se trasladó a Inglaterra y trabajó como pintor real de Enrique VIII en relevo de Hans Holbein el Xoven tras su fallecimiento. El trabajo de Levinia estaba muy bien pagado, Enrique VIII le pagaba bastante más de lo que había cobrado Holbein.

Se hizo famosa sobre todo por los retratos en miniatura, de los que están documentados muchos para Isabel, tanto individuales cómo junto a personajes importantes de la corte.

Levinia desempeñó esta labor hasta la muerte de Enrique VIII y continuó durante los tres reinados siguientes, lo que da claros indicios de la gran apreciación que tenía su trabajo.

Existe un detalle en los trabajos de Levinia que no se veía en las obras de otros artistas, y es que ella escribía palabras alrededor del bordo de sus miniaturas.

Además de retratos individuales, algunas miniaturas de Levinia muestran grupos de personas, lo que en esos tiempos también era bastante raro.