Remigia Caubet González

Remigia Caubet González fue una escultora española, cuya obra se centra principalmente en Baleares.

Remigia comienza con prácticas de dibujo y de modelado en la Escuela Alemania que dirigía María Garau. Más tarde, durante los años comprendidos entre 1946 y 1951 se formó como discípula del escultor catalán Joan Borrell Nicolau, con quien inició su carrera como escultora trabajando en el estudio que él tenía en Palma.

En 1951 realizó su primera exposición individual, en las Galerías Costa de Palma, en la que quedó patente que su producción artística (generalmente figurativa) estaba influida por su maestro, Joan Borrell, y por Josep Clarà. Pocos años más tarde, en 1958, se inició en la escultura monumental con el monumento a Llorenç Riber que el Ayuntamiento de Campanet le encargó. Ésta sería la primera obra de una larga lista de esculturas destinadas a espacios públicos de Mallorca. Participa en varias ediciones del Salón de Otoño, donde alcanza varios reconocimientos y, a partir de 1968, realiza numerosos encargos públicos, entre los que se encuentran: el Monumento al escritor Pere Alcántara (Palma), una gran imagen de San Jaime (Alcudia), el retrato del Príncipe Juan Carlos de Borbón (Palma de Mallorca) y el monumento al agricultor (La Puebla).

El año 1972 se convirtió en un año esplendoroso para su carrera, y fue invitada por la Academia Española de Bellas Artes y becada por la Fundación Juan March para ampliar conocimientos en Roma, donde se trasladó de inmediato.

Nuevamente en España, y en su nuevo estudio taller de Esporles, realiza los monumentos al emperador Carlos V (Alcudia), Beata Catalina Thomás (Santa Margalida), un retrato del rey Juan Carlos I de España (Palma de Mallorca) y un monumento al pintor Lorenzo Cerdá (Cala Sant Vicenc).

En 1978 es nombrada Académica Correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes de San Sebastián, de Palma de Mallorca, siendo la primera mujer académica de Bellas Artes en España. En 1992, y tras la lectura de su discurso “La escultura mediterránea: influencia en el arte actual”, ocupará su sillón como Académica Numeraria.

Desde 1979 hasta 1995, Remigia desarrolla una intensa actividad docente como profesora de modelado en las “Aulas de Tercera Edad” de Montesión. Realiza también varias piezas religiosas para la Catedral de Palma de Mallorca así como para otras parroquias.

Su hijo, Damián Ramis Caubet, quien trabajó con ella y heredó la pasión por la escultura desarrollando también, en este mundo, su profesión. Él fue el encargado de seleccionar, en 2004 (entre las más de 500 que contabilizó de su madre) las 42 obras que se expusieron en la Fundación Barceló en la que fue la primera exposición póstuma de la artista. La memoria de esta misma Fundación la define como una de las escultoras más representativas y galardonadas de Mallorca.