Marie-Denise Villers fue una pintora francesa que se especializó en retratos.

Provenía de una familia donde entre cuyos componentes había varios destacados retratistas como sus hermanas Marie-Victoire Lemoine y Marie-Élisabeth Lemoine o su prima Jeanne-Élisabeth Chaudet.

Marie-Denise Villers se convirtió en estudiante del pintor francés Girodet. Su primera exposición se produjo en el Salón de París en 1799 donde también expuso por lo menos en 1801, 1802 y 1814. De entre los cuadros más famosos de Villers suele destacarse Nueva mujer pintando (1801) que se exhibe en el Metropolitan Museum of Art. Creyera que podría tratarse de un autorretrato de la artista.

Tras la Revolución Francesa, las mujeres empezaron a tener más derechos y libertades, y muchas de ellas decidieron dedicarse a la pintura profesionalmente. Aunque hay que aclarar que, por lo general, las obras pintadas por ellas seguían considerándose inferiores a las que hacían los hombres.