Françoise Duparc fue una pintora barroca nacida en España que más tarde vivió en Francia.

Hija del escultor y arquitecto marsellés Antoine Duparc, nacida durante la estancia de éste en Murcia y donde se la conoce como Francisca Dupar. Llegaría a Francia junto a toda su familia en 1731, donde desarrolló su técnica bajo la influencia del francés Jean-Baptiste van Loo. Viajaría por Europa hasta establecerse en Londres, donde destacó como retratista.

La familia regresó a Marsella en 1730, y su padre le enseñó a pintar a Françoise y le sirvió como aprendiz en el estudio de Jean-Baptiste van Loo en Aix-en-Provence desde 1742 hasta 1745.

Es bastante difícil seguir el curso de Duparc, ya que trabajó en diferentes ciudades europeas: París y Londres, donde participó en dos exposiciones en 1763 y 1766, y en Wroclaw, donde pasó un tiempo con una de sus hermanas Claire.

Regresó a Marsella en 1771, donde se unió a la Academia de Pintura y Escultura en 1776. Murió poco después del 2 de octubre de 1778.

Su inventario de bienes reportó cuarenta y un cuadros que no se han encontrado, a excepción de los cuatro cuadros legados por el artista. a la ciudad de Marsella, que actualmente se encuentra en el Museo de Bellas Artes de Marsella.

Las obras de Duparc están marcadas por su sencillez. Ella usualmente representaba escenas con toda su sinceridad, despojando cualquier adorno. En su mayoría pintaba escenas de la vida cotidiana, gente común en las calles y en sus hogares. Su trabajo tuvo la influencia del estilo holandés.