Escuela Quiteña: Isabel de Santiago

Isabel de Santiago fue una pintora y dibujante ecuatoriana, perteneciente a la Escuela Quiteña de arte del siglo XVII. Hija del famoso pintor Miguel de Santiago, fue además una de las poquísimas mujeres que lograron reconocimiento en la época de desarrollo del arte colonial hispanoamericano.

Isabel se sintió atraída por la pintura desde muy pequeña, pasión que compartía con su padre y más tarde con su segundo esposo. Comenzó a formarse y trabajar en el taller de Santiago desde la adolescencia.

Formada celosamente por su padre Miguel de Santiago, uno de los más famosos pintores del continente en aquella época, aprendió junto a su primo Nicolás Javier de Goríbar todos los trucos que habían vuelto a Santiago popular en las altas esferas, y por lo tanto su técnica era muy similar y exquisita.

A pesar del hecho de que, por ser mujer, no pudo realizar los exámenes para la obtención de los grados que la acreditaban como una pintora profesional, Isabel se ganó el respeto de la gente y sus obras eran bien reconocidas, tanto era así que uno solo de sus lienzos era aceptado cómo pao de cuantiosas deudas que le dejaban su padre y su marido.

Su marca personal, de belleza floral, luminosidad y presencia de pequeños animales, se ve reflejada en el resto de sus trabajos, entre ellos los lienzos titulados “El hogar de Nazareth”, guardado en el convento de San Diego, y “El arcángel Gabriel” en el museo franciscano de Quito. Además, Isabel trabajó en conjunto con su padre en varias obras muy conocidas.