Henriette Theodora Markovitch, más conocida como Dora Maar, fue una artista plástica, pintora, fotógrafa y escultora francesa.

Su padre, Joseph Markovitch (Marković), era un arquitecto croata que hizo distintos proyectos en Sudamérica,​ y su madre, Julie Voisin, era una violinista francesa, originaria de Tours.​ Se emancipó con prontitud y se convirtió a la vez en un símbolo para la alta sociedad parisina.

Padre e hija acostumbraban a salir a comer juntos por el barrio de Saint Germain-des-Prés durante los años 1940 y 1950. En la familia se hablaba francés y castellano. Fueron muy cosmopolitas y las fotografías de su juventud muestran a Dora desde paisajes de los Alpes hasta zonas tropicales. Dora vivió en la Argentina desde sus tres hasta sus veintitrés años. Según Pablo Picasso aquella joven, de la que estuvo enamorado durante la guerra civil y la ocupación de Francia, «hablaba con argentinismos».

Dora Maar debió pintar sobre los años 1950. Estudió en la Academie Lothe donde conoció a Henri Cartier-Bresson un año más joven que ella y que aún no se había convertido en uno de los mejores fotógrafos. Fue en 1949 cuando éste la definió como una fotógrafa notable en que sus obras poseían un halo misterioso y espantoso; también admiraba sus pinturas. Cartier-Bresson creía que la fotografía es un oficio de solitarios, esa creencia podría aplicarse muy bien a Dora.

En ese entonces la fotografía no estaba tan bien considerada como ahora. Así pues, los fotógrafos solían ser también pintores. Dora no estaba del todo satisfecha con la enseñanza de la Academie Lothe. Así que, más tarde, siguiendo el consejo de Marcel Zahar siguió sus estudios de fotografía matriculándose en “L’École de Photographie de la Ville de Paris”. Para poder revelar sus fotografías ella daba clases a Pierre Kéfer, a cambio él le dejaba usar el taller. Algunas fotografías llevan la marca Kéfer-Dora a pesar de que las últimas están hechas únicamente por ella.

La formación de Dora pasa principalmente por la búsqueda de mentores como Man Ray o Brassai. El único consejo que dio Man Ray a Dora fue “el efecto desenfocado”.​ Fue entonces cuando conoció a Brassaï con quien mantendría una larga amistad. Dora fotografió el proceso de composición del Guernica.​ Sougez aconseja a Dora tanto a nivel técnico como personal. Ellos publicarán varias obras conjuntas. A través de su padre, consiguió tener un estudio propio. En éste creó sus famosos fotocollages. 

Era amiga íntima de André Breton, Paul Éluard y Nusch Éluard, y también estableció una estrecha relación con la pintora Jacqueline Lamba, esposa de André Breton. André le escribe pidiéndole que recoja los dibujos y objetos realizados por los locos del asilo de Sainte-Anne, donde más tarde ella misma sería ingresada. Dora se sentía atraída por la muerte. Maar experimentaba con los objetos desproporcionados como un recurso que desestabilizaba nuestra realidad.

La fotografía de Dora en este nuevo aspecto era más bien clásica siguiendo el estilo refinado de Meerson. Trabajó un tiempo de exposición más largo para intensificar los negros. El recurso de la sobre-exposición es sumamente efectivo en Les années vous guettent, donde una telaraña cubre amenazadoramente el rostro de Nusch Éluard. Publicó únicamente dos fotografías de mujeres desnudas.