Claudia, más conocida como Claudine, fue una de las sobrinas del pintor Jacques Stella (1596-1657), destacado, entre otras obras, por la decoración del palacio del cardenal Richelieu y cuyos trabajos, clasificados dentro del clasicismo francés, de sobrio colorido y elegantes figuras, tenían una marcada influencia de Poussin, al punto que muchas de sus pinturas fueron vendidas posteriormente en forma malintencionada bajo la atribución la este autor.

El taller de Stella, que se constituyó en una empresa familiar, pasó tras su muerte en 1657 a ser regentado por los hijos de su hermana Madeleine: Claudine, Antoine, Françoise y Antoinette. Todos se iniciaron en el grabado, realizando reproducciones de las obras de su tío, pero Claudine y su hermano Antoine llegaron a desarrollar carreras como pintores, aunque solo recién sus trabajos fueron distinguidos de los de Jacques Stella. Claudine trabajó por uno corto tiempo como artista principal del taller inmediatamente después del fallecimiento de su tío, hasta que Antoine regresó de Roma.

La obra de Claudine en su mayor parte se basa en temas religiosos, tanto en pintura como en dibujo y grabado. Las pinturas identificables de Claudine son escasas, y su única obra firmada y datada como”Claudia Stella 1666″ que sobrevive en la actualidad es “El sueño de San Martín”, sita en el Museo del Hermitage de San Petersburgo. Esta pintura fue de gran importancia para la atribución de otros trabajos la esta autora, como es el caso del “Nacimiento de la Virgen”.

Se notó la destreza de esta artista en la composición y la calidad del diseño, claro y legible, así como la habilidad en la representación de las telas, aspectos que distinguen su obra de la de sus hermanos.

Estudió arte en París con su tío, Jacques Stella. Colaborando con varios grabadores durante varios años cuando tenía un notable éxito como pintor, Stella decidió abrir su propio taller para producir grabados a partir de sus dibujos. Para eso contó con sus sobrinos Claudine, Antoinette, Françoise y Antoine, quien se desplazó de Lyon a París para vivir con él nos sus apartamentos del Louvre. De todas formas, es preciso constatar que Claudine Bouzonnet- Stella también recibió formación de otros maestros, puesto que las actividades de grabado de su tío estaban restringidas solo al aguafuerte.

Tras la muerte de Jacques Stella en 1657, Claudine se convirtió en la líder del taller, y consiguió un privilegio real para poder grabar en exclusiva los dibujos de su tío. Ese mismo año ya publicó Les Jeux et Plaisirs de l’ Enfance, un conjunto de 50 hierros que había grabado ella misma a partir de dibujos de su tío Jacques.

En 1667 publicó Les Pastorales, una serie de 16 grabados sobre temas relacionados con la vida rural. Estas dos series de grabados fueron publicadas cómo hechas a partir de obras de Jacques Stella, de las que no se encontró ninguna traza, no se han rastreado originales, ni se mencionan dibujos en un inventario del taller, lo que lleva a algunos historiadores del arte a sugerir que los diseños pueden haber sido realizados por la propia Bouzonnet-Stella. También publicó grabados a partir de obras de Nicolas Poussin, quien era un íntimo amigo de su tío, y a partir de sus propios dibujos. Para este último, sin embargo, ella no actuó como su propia editora.