Barroco: Lavinia Fontana

Lavinia Fontana fue una pintora italiana que está encuadrada dentro del último renacimiento o primer barroco. Ya desde muy joven Lavinia se hizo un nombre como pintora de pequeñas obras de gabinete, principalmente retratos.


Lavinia Fontana nació en 1552 en Bologna, ciudad de Italia que se destacaba por su progresismo, y una prueba de eso es que su universidad aceptó a mujeres estudiantes desde el siglo XIII. La artista fue contemporánea de los hermanos Carracci, -líderes de la escena artística bolognesa con su academia de postulados clásicos opuestos al Manierismo y al naturalismo de Caravaggio- a quien se unió posteriormente Guido Reni y Domenico Zampieri.

Lavinia recibió de su padre Prospero Fontana las primeras enseñanzas en la pintura, algo que ocurría frecuentemente con los hijos hombres y no así con las mujeres. Sus primeras obras denotan la influencia paterna, pero paulatinamente fue acercándose al estilo de su amigo Ludovico Carracci, con los colores fuertes características de la escuela veneciana. También fue influenciada por Antonio Allegri Correggio y Scipione Pulzone.

La pintora adquirió fama en Bologna en sus primeros años de trabajo y esta se extendió luego por Italia. Fue conocida por sus pinturas de retratos de la clase alta bolognesa, que fueron muy bien pagados. Sus modelos se ven posando en forma natural y se destaca su maestría en la pintura de ropajes y joyas. El retrato de la familia Gozzadini (1584) se encuentra entre sus obras más importantes.

Lavinia se casó con un pintor de origen noble, a quien conoció en el estudio de su padre. Este fue un matrimonio fuera de lo común, ya que su marido abandonó su carrera artística para ocuparse de las cuestiones hogareñas y el cuidado de los once hijos que tuvo la pareja, mientras Lavinia mantenía a su familia con la pintura.  Paolo ayudaba también a pintar los fondos en las obras de su mujer.

Un hecho realmente destacable es que Lavinia llegó a pintar desnudos tanto femeninos comoy masculinos en pinturas religiosas y mitológicas de grandes formatos y recibió encargos públicos y privados, algo inédito para una mujer hasta ese momento. En 1589 recibió el encargo de elaborar pinturas sagradas para la iglesia del Palacio Real español, trabajo que incluía estudios de modelos desnudos. La obra, titulada Familia Sacra, fue tan exitosa que motivó que contrataran a la artista en la iglesia de Santa Sabina en Roma.

En 1603 Lavinia se mudó permanentemente a Roma con su familia, donde fue elegida pintora oficial de la corte del Papa Clemente VIII y tuvo el mecenazgo de los Buoncompagni. También fue distinguida como miembro de la Academia Romana. Su prime encargo importante fue una pintura de gran formato para el altar de la Basílica de San Paolo Fuori lle Mura, que lamentablemente un incendio destruyó en el año 1823. En Roma, el papa Paolo V en persona estuvo entre sus modelos.

Lavinia fue una mujer adinerada y utilizó parte de su fortuna en una colección de antigüedades. Su importancia fue tal que se acuñó una medalla en su honor en el año 1611, realizada por el escultor Felice Antonio Cassoni, que la muestra de perfil en una cara, y en la otra frente a su caballete.