Judith Jans Leyster fue una pintora holandesa que trabajó con formatos de dimensiones variadas.

Judith Jans Leyster fue una pintora holandesa que trabajó con formatos de dimensiones variadas.

Cultivó las obras de género, los retratos y los bodegones. En un importante período de la pintura holandesa dominado por Frans Hals, Rembrandt y más tarde Vermeer, en el gremio de pintores de San Lucas de Haarlem, figuraron dos mujeres. Una de ellas, admitida en 1633, era Judith Jans Leyster, la octava hija de un cervecero y sastre llamado Jan Willemsz Leyster.

No se conoce mucho sobre su formación artística, pero a los dieciocho años ya era reconocida como pintora. Del libro de Samuel Ampzing, publicado en 1628 y titulado “Descripción y elogio de la ciudad de Haarlem”, se deduce que pudo ser alumna del pintor Pietersz Frans de Grebber.

Judith Leyster realizó retratos, bodegones y desarrolló también la pintura de género, que se entiende como la representación realista de escenas de la vida cotidiana en ámbitos como la familia, la calle, las fiestas, las tabernas y los paseos campestres, temas de gran demanda entre los miembros de la burguesía holandesa. Las pinturas de Judith muestran la influencia de Frans Hals y su hermano Dirck. No se sabe bien cuál fue la relación profesional que tuvo la pintora con Frans Hals, pero se suponen que pudo ser su alumna o una colega con cierto grado de amistad.

En las escenas domésticas que muestran mujeres y niños, la artista logró un estilo más personal, que no se vería en la pintura holandesa hasta mediados del mismo siglo.

En 1628 su familia se mudó a Vreeland, donde su pintura tuvo influencias de los caravaggistas de Utrecht y otros pintores de género, como Hendrick Terbrugghen y Gerrit van Honthorst. Judith introdujo en Haarlem la modalidad de utilizar una fuente de luz visible en un escenario oscuro.

Un hecho fuera de lo corriente en la época es que esta pintora tenía su propio taller, donde también se dedicó a la enseñanza y tuvo alumnos hombres.

Después de contraer matrimonio en 1636, la actividad artística de Judith decreció drásticamente. Sus trabajos conocidos posteriores a 1635 son un par de ilustraciones en un libro sobre tulipanes, de 1643, y un retrato datado en 1652.

Fue apreciada por sus colegas contemporáneos, pero tras de su muerte cayó en el olvido y no fue mencionada ni siquiera en fuentes inmediatamente posteriores.