Nacida en el siglo XVII, son escasos los datos biográficos que de ella se tienen, ya que la ignoran los biógrafos de los artistas venecianos del siglo XVIII.

Las noticias más interesantes aparecen en una carta del Abatre Conti, dirigida a Madame de Caylus y datada en marzo de 1720, donde da cuenta de su ‘descubrimiento’ en Venecia de Giulia Lama, a la que compara por la calidad de sus obras con la famosa Rosalba Carriera.

Había estudiado matemáticas en su juventud y era conocida como poetisa. Admiró la obra de Giovanni Battista Piazetta, del que tal vez fue discípula directa, existiendo un retrato de ella del maestro, datado hacia 1720, en la colección Thyssen, identificada en él por el ‘ Autorretrato’ que la joven envió a los Uffizi en 1725.

Según el abate Conti, fue perseguida por los pintores contemporáneos, aunque su ‘virtud triunfaba ante sus enemigos’.

Su pintura, violenta y antiacadémica, sigue la huella del ‘ neotenebrismo‘ veneciano. Son interesantes en este sentido su ‘Sansón y Dalila’, en colección privada y, sobre todo, el ‘Martirio de Santa Eurosia’.

Se conservan numerosos dibujos atribuidos a su mano, que siguen el estilo de Piazzetta, a lápiz negro y carboncillo.