Chéron fue una admirable mujer francesa que desplegó su talento en distintas disciplinas, lo que le valió un gran reconocimiento en su época.

Elisabeth-Sophie Cheron, fue una pintora, grabadora, poeta, traductora intérprete del barroco, aunque se la considera una mujer del renacimiento, mostró un gran talento en artes plásticas, música y literatura que fue recompensado en vida al ser nombrada miembro de dos Academias. Llegó a recibir una pensión de Luis XIV que coronó sus últimos años.

Recibió la educación de su padre, Henri Cheron, pintor, poeta y músico. Nació en París, en el año 1648, y desde pequeña recibió formación de su padre en la pintura de miniaturas y esmaltado. En 1672, a la edad de 22 años, fue admitida en la Real Academia de Pintura y Escultura, bajo la protección del pintor Charles Le Brun y con la presentación de su autorretrato como pieza de ingreso. Fue la cuarta mujer en ser admitida en esta Academia, ya que tres ingresaron la década anterior, Catherine Girardon y las dos hijas de Louis Boullogne: Madeleine y Geneviève.

En 1699 fue nombrada miembro de la Accademia di Ricovrati de Papua, recibiendo el nombre de “Erato”, por el de la musa de la poesía lírica y amorosa uniéndose a las filas de las otras ocho “musas” femeninas de la dicha Academia, limitadas al número de nueve por dictados del clasicismo.

Uno de sus entretenimientos era la música, tocaba el laúd y el clave, su maestro de laúd fue él músico Joseph de Soleras. Destaca la considerable colección de instrumentos musicales que poseía en su casa, incluyendo un laúd y un clave con dos manuales, poseía también una espineta, dos guitarras, dos angélicas y tres tiorbas (“una pequeña y dos grandes”). Las dos violas soprano más el bajo de viola, un violín y un tambor bajo que completaban la lista testimonian su conocimiento de los instrumentos de cuerda con arco o pulsados y de percusión, además de los de teclado.

Esta colección de instrumentos servía tanto para ella, como para sus estudiantes, su familia y sus amigos. El inventario instrumental los ofrecen pruebas sólidas de que su salón era un centro de actividad músical.

No se tienen documentos que atestigüen que Cheron recibiera clases académicas del resto de sus instrumentos, con todo, Dézallier d’ Argentville, contemporáneo suyo escribió que ella y sus aprendices de grabado interpretaban música en su salón por las tardes, una vez concluido el trabajo, y después de disertaciones con su hermano (Louis Cheron) y otros eruditos, sobre pintura y bellas artes, mostrando así sus habilidades melódicas con varios instrumentos.

Aunque Elisabeth pudo disfrutar durante su vida, de alta estima entre sus contemporáneos, pronto después de su muerte cayó en el olvido. De las numerosas pinturas y grabados de sus casi 50 años de vida creativa se conservan relativamente pocos originales.