La mujer y el arte de la Edad Media: Hitda de Meschede #MujeresArtistas #MulleresArtistas

De Hitda sabemos que fue monja y abadesa. Que vivió entre 978 y 1042 y que ilustró un evanxeliario, conocido como los “Evangelios de la abadesa Hitda de Meschede” o el ” Codex Hitda”, obra realizada en Colonia y de las más destacadas de esta ciudad-escuela. El Codex Hitda es un evanxeliario, es decir, un libro litúrgico en el que se comentan pasajes de los cuatro evangelios que serán leídos o comentados en las homilías. Actualmente se conserva en la biblioteca regional de Hessische, Darmstadt, Alemania.

Hitda pertenece a una importante tradición de mujeres que se dedicaron a la producción de códices miniados. Su importancia viene dada por ser la primera mujer documentada que se autorretrata en un códice ofreciendo su obra a la santa patrona de su orden, Walburga.

En cuanto a la obra, destaca por su arte pictórico de estilo ilusionista, inspirado en los modelos helenísticos transmitidos a través del arte carolingio y bizantino. Destaca en su originalidad por el tratamiento del color y la expresión de sus composiciones. Y destaca por ser el único libro iluminado que se conserva hoy de este período del renacimiento otoniano, que muestra la vida de Jesús.

El Códice Hitda es un códice del siglo XI que contiene un evangeliario, una selección de pasajes de los Evangelios, encargados por Hitda, abadesa de Meschede en alrededor de 1020.

Meschede era una fundación monástica femenina grande y rica con lazos con la casa real de Alemania y con las familias gobernantes. Hitda pertenecía a un augusto círculo de nobles y reales benefactores de fundaciones religiosas para las mujeres que se formaron alrededor de las hijas y sobrinas de los gobernantes ottonianos. Estas mujeres estaban en Quedlinburg, Gernrode, Essen y Gandersheim.

Las mujeres aristocráticas que gobernaron estas instituciones serían muy conscientes de su condición y serían muy protectoras de sus libertades. En consecuencia, rechazarían las restricciones que pudieran ser impuestas por el derecho canónico.

Hitda se representa en la miniatura dedicatoria del libro que presenta el códice al patrón del convento, St Walburga.

El poder de Hitda también se transmite a través de su presentación del Codex a St. Walburga, un acto que fue interpretado como un intercambio de regalos por Henry Mayr- Harting. Los primeros monjes y monjas medievales creían que a través de regalos podían sostener a los santos patrones a sus promesas de protección y promover los intereses de sus casas. Al dar el libro a St. Walburga, Hitda está mostrando que ella es el canal autoritario de acceso a la patrona. También recibiendo el libro, St. Walburga invierte Hitda con el poder que un donante tiene sobre un recipiente.

Autorretrato ofreciendo su libro a la santa de su orden. Portada del Codex Hitda

About the author: Lucía Blanco