La mujer y el arte de la Edad Media: Herrada de Landsberg #MujeresArtistas #MulleresArtistas

Durante el siglo XII aparecieron en Europa un importante número de mujeres que, al amparo de su vida religiosa, demostraron al mundo que podían escribir y pensar como los filósofos e intelectuales más importantes de la historia. La obra de Herrada de Landsberg es únicamente un libro pero supone una importantísima fuente de información. Su obra enciclopédica, El jardín de las delicias, hizo de esta humilde pero luchadora abadesa, una destacada erudita de su tiempo.

Herrada de Landsberg fue una monja alsaciana del siglo XII y abadesa de la abadía de Hohenburg en los montes Vosgos. Es conocida principalmente por ser la autora de la enciclopedia pictórica Hortus deliciarum (El Jardín de las delicias).

 

El jardín de las delicias

Herrada de Landsberg es la autora de la enciclopedia pictórica Hortus deliciarum o El Jardín de las delicias, la primera enciclopedia que fue escrita por una mujer. Comenzada en 1165, la obra se finalizó en 1185. El Hortus deliciarum fue uno de los manuscritos más célebres iluminados de la época. Era un compendio de todas las ciencias estudiadas en su época, incluyendo la teología. Se ideó cómo una herramienta pedagógica para las nuevas novicias del convento. En esta obra Herrada detalla la batalla entre la Virtud y el Vicio con imágenes visuales. Son 336 ilustraciones en total las que adornan el texto.

Hacia el año 1165 Herrada había comenzado entre los muros de su convento a obra por la que sería conocida, el Hortus deliciarum, un compendio de todas las ciencias estudiadas en su época, incluyendo la teología. En esta obra Herrada detalla la batalla entre la Virtud y el Vicio con imágenes visuales especialmente vívidas que preceden a los textos.

Era más que todo un compendio del conocimiento del siglo XII. Contenía poemas, música, e ilustraciones, las cuáles eran su parte más famosa y apreciada; y que incluían dibujos de textos clásicos y árabes. Entre los poemas se hallaban algunos escritos por Herrada dirigidos a las monjas, la gran mayoría de los cuáles fueron adaptados a la música.

Su obra, como es de esperar en el marco de la actividad literaria del siglo XII, aunque no es excesivamente original, muestra una escritura muy elaborada. Su principal distinción la constituyen las 336 ilustraciones que adornan el texto. Muchas de ellas son representaciones simbólicas de temas teológicos, filosóficos y literarios; algunas son históricas, otras representan escenas relacionadas con la experiencia personal de la artista y una ilustración es una serie de retratos de sus hermanas religiosas. La técnica de algunas ilustraciones fue muy apreciada en casi todos los ámbitos artísticos, ya que demuestra una imaginación muy extraña entre los artistas contemporáneos de Herrada. La poesía que acompaña a los extractos de escritores de la antigüedad y de autores paganos también contribuyó a la fama de Herrada.

A pesar de la intervención de varios y diferentes escribas en la elaboración del texto, lo que queda claro es que fue Herrada la que fungió cómo editora de la obra. En el texto introductorio a la obra y dirigido a uno de sus superiores Herrada escribió:

“Hago de su conocimiento santidad, que, como una pequeña abeja inspirada por Dios, coseché de diferentes flores de las Sagradas Escrituras y textos filosóficos este libro, a lo que llamé Hortus deliciarum y lo he compilado en honra y alabanza de Cristo y de la Iglesia y en vuestro nombre y amor, como única y doce colmena.”

El manuscrito se mantuvo en el convento hasta la época de la Revolución Francesa cuando pasó a ser parte de la biblioteca municipal de la ciudad de Estrasburgo donde se copiaron tanto el texto como las ilustraciones a lo largo del siglo XIX lo que nos permite tener una idea clara de su contenido a pesar de que el manuscrito original se perdió en el incendio de la biblioteca durante lo sitio de la ciudad en la guerra franco-prusiana en 1870.

About the author: Lucía Blanco