Antonia di Dono o Antonia Uccello, hija del también pintor Paolo Uccello. Profesó en la orden carmelita y vivió en Florencia. El único que nos descubre su existencia como pintora es lo que Giorgio Vasari, en su obra “Venida de los más excelentes pintores, escultores y arquitectos”, escribe cuando narra la biografía de su padre: Dejó una hija que sabía dibujar. Un último dato que confirma su condición de mujer artista es el término pintora que se utiliza en su partida de defunción datada en Florencia en el año 1491. Destacó mismo como una ” pittoressa”, una pintora, en su certificado de muerte. Su estilo y su habilidad siguen siendo un misterio pues no se conserva nada de su obra.