Tamara de Lempicka, también conocida como Tamara Łempicka (pronunciado Uempitsca), nacida Maria Gurwik-Górska , fue una pintora polaca que alcanzó la fama en Europa y Estados Unidos con sus retratos y desnudos de gusto art déco.

Nació en un ambiente de lujos y abundancia. Fue educada en un entorno femenino por su abuela, su madre y su tía. Viajó, tomó lecciones de arte, aprendió idiomas y buenos modales. A los 12 años pintó un retrato de su hermana, que sería su primer trabajo. En 1918, se casó con Tadeusz Łempicki, con quien se mudó a París, y allí continuó sus estudios de pintura.

Desde sus primeras obras, Lempicka buscó representar la figura humana. Al respecto comentó Germain Bazin: “Un cuadro de Tamara se representa en general como un bajorrelieve de una sola figura de volúmenes poderosos que llena todo el campo del lienzo, hasta el punto en que, a menudo, el cima de la cabeza está cortado por el borde superior”.

Durante los años veinte, Lempicka asistió a clases con Maurice Denis en la Académie Ranson y posteriormente fue discípula del artista francés André Lhote en la Académie de la Grande Chaumière.

Influenciada por el cubismo, Lempicka es considerada una de las mayores representantes del estilo art déco en dos continentes. Fue la artista favorita de muchas estrellas de Hollywood y se la denominó “la baronesa con pincel”.

Pasó el invierno de 1911 con su abuela en Italia, viaje en el que descubrió su pasión por el arte.

Su producción se centra en retratos femeninos y en desnudos de ambos sexos. Siguiendo la tendencia de la pintura art decó, pintaba mujeres etéreas, con ropajes flotantes y dedos largos, si bien dan una impresión férrea y escultural por la pincelada pulida y los marcados contrastes de luces y sombras. Sus influencias principales son Botticelli, Bronzino, el retrato manierista en general y el Cubismo, pero sin llegar al arte abstracto. Curiosamente, Lempicka empleaba este eclecticismo o fusión de estilos antiguos para representar temas actuales, donde las figuras visten ropajes y peinados de moda.

Aunque las imágenes más populares de su arte son desnudos, también retrató a su hija y a personas relacionadas con la burguesía artística de París y Nueva York. Incluso realizó cuadros de flores.

Fue la retratista más reconocida de su generación entre las altas esferas sociales. A través de su red de amistades, fue capaz de exponer sus pinturas en los salones de mayor élite del momento. Su estética ha atraído a estrellas del espectáculo como Barbra Streisand, Jack Nicholson y Madonna, de quienes se dice que coleccionan sus pinturas. Madonna se inspiró en ella para su video musical Vogue, de 1990. También aparece un cuadro de Tamara en el vídeo musical de la canción Open Your Heart, de la misma cantante.