Ana Heylan fue una grabadora calcográfica en aguafuerte y buril activa en Granada, miembro de una familia de artistas dedicados todos ellos, según Ceán Bermúdez a «grabar a buril con limpieza y corrección estampas de santos, portadas de libros y otros asuntos en pequeño por el gusto y estilo de los artistas flamencos».

Hija del grabador de origen flamenco Francisco Heylan, es probable que naciera en Amberes, antes de que la familia se instalara en España. Trabajó con su padre en Granada, continuando su labor a la muerte de éste. Grabó algunas estampas sueltas de devoción, pero, fundamentalmente, láminas para libros, como portadas, retratos y escudos de armas.

Anna colaborará con su padre en el taller de su propiedad, un taller de calcografía y tipografía que gozaba de cierto reconocimiento en la Granada del momento, iniciándose en la técnica de la calcografía como un aprendiz más. Así fue para otras artistas del grabado conocidas en la España del XVII como María Eugenia de Beer, que trabajó con notable éxito en Madrid y María Luisa de Morales, pintora y grabadora, hija del pintor Juan de Valdés Leal, que lo hizo en Sevilla. 

Las tres pertenecían a familias de artistas, lo que les permitió no sólo el aprendizaje en las respectivas técnicas sino también el que, tras este y ya como profesionales, recibieran encargos, en un contexto de fuerte demanda de grabados especialmente y en esta época para su incorporación en obras impresas, aunque también se utilizaban para la distribución de imágenes en estampas sueltas. 

El grabado calcográfico, en planchas de cobre generalmente, estaba dejando atrás al tradicional grabado xilográfico realizado en madera. Mucho más barato que este, permitía tiradas más amplias de imágenes, contribuyendo así a la popularización y democratización de las mismas. La expansión de la imprenta y la creciente demanda de obras con láminas grabadas favorecieron la multiplicación de talleres de grabado que, en muchos casos y dada la falta de una tradición calcográfica en España, estuvieron a cargo de flamencos, alemanes y franceses. 

Anna firmaba sus obras como “Anna Heylan fecit” a la que añadía el nombre de la ciudad de Granada. Anna Heylan, trabajó para distintos talleres tipográficos granadinos, especializándose en portadas de libros. Sus portadas son fieles al estilo barroco que se ha descrito y también al estilo propio del taller de su padre. En este sentido es preciso tener en cuenta que el grabado arquitectónico exigía, además del dominio de las técnicas de la calcografía, a buril o con aguafuerte, un buen conocimiento de la perspectiva y de los principios de la arquitectura.

Se han conservado varias obras de Anna Heylan, testigos de su participación en algunas de las ediciones de libros más destacadas de la Granada de su tiempo. 

Su primera obra firmada es la portada con el escudo episcopal del tratado del dominico Juan de Mata Santoral de los santissimos patriarcas (…) Santo Domingo, y San Francisco, y de los Santos de entrambas sagradas religiones, impreso en Granada por Blas Martínez, 1635. 

Para Francisco Bermúdez de Pedraza, canónigo de la catedral granadina, grabó las portadas arquitectónicas de El secretario del rei, 1637, Historia eclesiástica, principios y progressos de la ciudad y religión católica de Granada, 1638, Historia eucharística y reformación de abusos, 1642, y Hospital Real de la Corte, 1645.

De su mano es también la portada de la obra Triunfales celebraciones que en aparatosos majestuosos consagró religiosa la ciudad de Granada a honor de la Pureza Virginal de María Santísima en sus desagravios… (Granada, 1640) de Luis de Paracuellos, para la que dibuja una bellísima Virgen con el Niño y considerada uno de sus grabados más destacados, así como la portada de Defensa en derecho por la Inmaculada Concepción de la Virgen Santísima María Madre de Dios y Señora nuestra… (Granada, 1654), en la que nuestra artista prescinde de los habituales escenarios arquitectónicos y apuesta por una composición más sencilla y original. 

Muy original es la portada de su última obra firmada, la del libro de Fernando Vergara Cabezas Defensa en derecho por la Inmaculada Concepzión de la Virgen Santíssima María Madre de Dios y Señora nuestra, impresa por Franco Sánchez en la Imprenta Real de Granada, 1654, con la imagen de un ángel adolescente mostrando el título de la obra en un lienzo desplegado que sostiene con los brazos extendidos sobre nubes.

Merece destacarse la estampa de notables dimensiones que realizó con motivo de la conmemoración de las exequias de Isabel de Borbón, primera esposa de Felipe IV, en 1644. En la época era costumbre la celebración de exequias por el fallecimiento de los monarcas y otras personalidades ilustres, para lo que se procedía al levantamiento de Túmulos o estructuras efímeras. El sermón fúnebre correspondiente y la descripción de las exequias formaban parte de una Relación de estas celebraciones que habitualmente se imprimía con posterioridad. Realizará el Túmulo de Granada a la Reina Isabel de Borbón, incorporada en la Relación Historial de las Exequias. El túmulo distribuido en cuatro cuerpos contenía jeroglíficos, escudos y símbolos alusivos a la Reina difunta a través de los que se trataba de expresar su paso por el mundo, su estatus y su poder temporal y la esperanza en la vida de ultratumba. La finalidad del monumento era ensalzar a la Reina por ello el tema de los jeroglíficos serán las virtudes y obras de misericordia que la difunta había cultivado en su paso por el mundo, aunque tampoco faltarán la alusión a su linaje ni la recreación de su poder temporal en las alegorías que refieren las virtudes que tuvo como gobernante. Todo ello se recreará en una estampa en la que Anna Heylan demuestra su capacidad y minuciosidad como grabadora y sus conocimientos de arquitectura renacentista.