Adriana Rostán, pintora de miniaturas y pintora de cámara

Adriana Rostán “La Griega”. Pintora de miniaturas, pintora de cámara, también conocida como Adriana Dufour y con el apodo de “La Griega”. Firmaba algunos de sus cuadros con las iniciales La. R.

Adriana Rostan o Dufour era hija de un diplomático español, que debido a circunstancias de su destino, nacería en Grecia. De allí viene su apodo que hace referencia a su país de nacimiento. El hecho que su padre fuera diplomático también explicaría su relación próxima con la realeza. Era prima del especialista e impulsor de la cultura helenística en España y también editor barcelonés Antoni Bergnes de las Casas. Antoni Bergnes tuvo además una estrecha relación con su primo Ramón Dufour, que poseía una imprenta en la zona del Rosellón, en Francia.

Las primeras noticias que tenemos de ella, se remontan a 1831, cuando la pintora obsequió a la Reina con una palma de cera dedicada a la Princesa de Asturias con motivo del día de Ramos, agradeciéndole a su majestad el regalo recibido. Ya en esta fecha debería ser conocida por sus aptitudes pictóricas ya que la califican como notable pintora.

En este primer período, ejerció de profesora de dibujo en el colegio Loreto de Madrid y con el tiempo, su fama iría aumentando como retratista, ejecutando numerosos retratos del alta sociedad madrileña.


Fue nominada pintora de Cámara, por lo que la Reina Isabel II le comisionó para que se comprometiera a realizar dos miniaturas cada año.

En 1858 se encontraba trabajando, con taller propio, en el nuevo y majestuoso establecimiento fotográfico de los señores Alonso Martinez y hermano que acababan de inaugurar en Madrid. La pintora era la responsable de la sección de pintura, ejecutaba los retratos en miniatura y retocaba las fotografías a la acuarela.

La única vez que consta registrada participando en una muestra oficial fue en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1858 cuando presentó las copias en miniaturas del Cristo de Velázquez, La Virgen de la Coronación de Murillo y La Perla de Rafael, todas de la colección de la Reina. Por su cuarta obra, Un retrato en miniatura, fue galardonada con una mención honorífica.