Antigua Grecia: Irene, Pintora de Retratos

Entre las primeras referencias en Europa relativas la artistas, Plinio el Viejo, escribe sobre algunas mujeres griegas pintoras: Irene

“IRENE
Irene, hija y discípula de Cratino Pintor, retrató una moza, que estaba en Eleusis.”

Antigua Grecia: Aristarete

Entre las primeras referencias en Europa relativas la artistas, Plinio el Viejo, escribe sobre algunas mujeres griegas pintoras: Aristarete

ARISTARETE
Aristarete, hija de Nearco, y su discipula, pinto á Esculapio.

Antigua Grecia: Calipso

Entre las primeras referencias en Europa relativas a artistas, Plinio el Viejo, escribe sobre algunas mujeres griegas pintoras como Kalypso

CALIPSO
Calipso pintó un Viejo y un Embaydor, llamado Teodoro.

Antigua Grecia: Olympias, pintora sobre tabla

Entre las primeras referencias en Europa relativas la artistas, Plinio el Viejo, escribe sobre algunas mujeres griegas pintoras como Olympas.

0LYMPIAS

Tambien fué Pintora una llamada Olympias, de la qual solo se escribe, que tuvo un discípulo llamado Autobulo. Es cosa de notar, que ninguno de estos excelentes Pintores pintó jamas sino en tabla, como Plinio lo refiere; porque toda su felicidad era pintar para el público de las ciudades, y ser tenidos por Pintores generales del orbe de la tierra, pudiendose llevar sus Pinturas por todo él.”

Antigua Grecia: Timarete, conocida por pintar sobre tabla

Entre las primeras referencias en Europa relativas la artistas, Plinio el Viejo, escribe sobre algunas mujeres griegas pintoras: entre ellas Timarete
Timarete (O Thamyris, Tamaris; sX La. C.), era una pintora de la antigua Grecia. Era a hija del pintor Micon el más Nuevo de Atenas. Según Plinio el Viejo, ella “despreciaba los deberes de mujeres y practicó el arte de su padre.” En el tiempo de Archelaus I de Macedon era conocida por una pintura sobre tabla de la diosa Diana que fue conservada en Éfeso. Éfeso tuvo un particular relevancia para la diosa Diana. Aunque ya no existe, fue conservada en Éfeso durante muchos años.

“Pintó Timarete, hija de Nicon, á Diana en tabla, la qual estaba en Efeso, pintura antiquísima.”

Época Helenistica: Helena de Egipto

Helena de Egipto: hija del egipcio Timón, pintora de tiempos de Alejandro Magno.

Helena de Egipto fue una pintora que vivió en el siglo IV aC.1​2​

Helena aprendió su oficio de su padre, Timón de Egipto, quien también era artista. Helena trabajó en el período posterior a la muerte de Alejandro Magno en 323 aC.

Helena pintó una escena de Alejandro derrotando al gobernante persa, Darío III, en la batalla de Issos en el sur de Asia Menor.

Plinio el Viejo escribe que “La batalla de Issos” fue la única obra pintada de Helena, de la cual hay una reproducción en mosaico. De hecho, se encontró una reproducción en mosaico en Pompeya. La atribución se disputa debido al género de Helena; ningún otro trabajo de mosaico realizado por mujeres ha sido descubierto en este período de la historia.2​

Helena de Egipto fue célebre por pintar la batalla de Isso que protagonizaron Darío y Alejandro que en el siglo XV Altdorfer haría su obra maestra.

Las Mujeres en la Prehistoria

El descubrimiento de la cueva de Altamira, a finales del siglo XIX, y más tarde las de El Castillo (Cantabria), Maltravieso (Cáceres), La Mouthe (Francia), Niaux (Francia), Font de Gaume (Francia), Lascaux (Francia), Chauvet (Francia), Cosquer (Francia), Tito Bustillo (Asturias) y muchas otras más en España y Francia, la Cueva de las Manos (Argentina) y la cueva Kimberley (Australia) pusieron en evidencia la existencia de una importante tradición de arte rupestre de más de 25.000 años de antigüedad. Con más de 300 cuevas registradas, el arte parietal paleolítico se caracteriza por encontrarse en profundas grutas, y por representar, entre otras formas, animales ya extintos, o migrados la otras regiones, como mamuts, bisontes, renos, pingüinos, leones y rinocerontes.

Altamira (Cantabria)

Ilustración de Arturo Asensio http://www.arturoasensio.es/contenidos/contenidos.html

El Castillo (Cantabria)

Maltravieso (Cáceres)

Tito Bustillo (Asturias)

Camarín de las vulvas, cueva de Tito Bustillo. Asturias. Representación del órgano sexual femenino.

La Mouthe (Francia)

Niaux (Francia)

Font de Gaume (Francia)

Lascaux (Francia)

Chauvet (Francia)

Cosquer (Francia)

Pech Merle (Francia)

Les Combarelles

Rouffignac

Cueva de las Manos (Arxentina)

Kimberley (Australia)

Las Mujeres en la Prehistoria

Las investigaciones de antropólogos, arqueólogos y etnógrafos sugieren que la mujer prehistórica no estaba sometida al hombre. «En la mayoría de las sociedades de cazadores- recolectores, los hombres se encargaban de la caza (existían sociedades en las que eran las mujeres las que se encargaban de la caza), pero a menudo eran las mujeres las que llevaban las piezas al asentamiento, por lo que estaban igual de implicadas en las cacerías que los hombres». Las pinturas rupestres ilustran escenas de caza, por tanto siempre se creyó que las huellas que están próximas la estos dibujos pertenecen a hombres, siendo así una especie de firma. También existe la idea de que lo hacían por superstición, como una forma de garantizar el éxito de futuras cacerías. Un arqueólogo de la Universidad de Pensilvania, Den Snow realizó un estudio en las cuevas con pinturas rupestres de España y Francia que arroja una conclusión sorprendente: la mayoría de las impresiones fueron realizadas por mujeres.
Snow comenzó su estudio cuando descubrió el trabajo del biólogo británico John Manning, que reveló que la longitud relativa de los dedos es diferente en hombres y mujeres.
Snow comparó la longitud de los dedos (sobre todo la proporción entre el índice y el anular, y también frente al meñique) y el volúmen de la mano: las mujeres solemos tener los dedos anular y índice de aproximadamente la misma longitud, mientras que el dedo anular de los hombres suele ser más largo que el índice.

Utilizando un sencillo algoritmo esos datos arrojan conclusiones sobre se a mano perteneció a un hombre o una mujer. Se da la circunstancia de que estas diferencias son mucho más marcadas entonces que en la actualidad. La investigación dejó como resultado que:

  • el 25% de las huellas prehistóricas de palmas de manos en paredes de cuevas españolas y francesas fueron dejadas por hombres (10% adultos, 15% adolescentes)
  • mientras que el 75% restante pertenecían a mujeres.

Y dejó estas reflexiones:

Que las habilidades pictóricas rupestres de la mujer fueran ignoradas a lo largo de la historia.

Que las teorías antropológicas de científicos que afirman que la mujer tenía una destreza manual superior a la del hombre, cojan bastante peso, pudiendo llegar a demostrar mediante más investigaciones, si fue la mujer quien construyera útiles de caza y no el hombre.  Dato que de ser verdad, sería muy esclarecedor a la hora de estudiar el desarrollo del hombre y de su historia hasta nuestros días.  

Naturalismo: Maria Sibylla Merian

Maria Sibylla Merian fue una naturalista, exploradora y pintora alemana, de padres suizos.

Aunque ignorada durante mucho tiempo, es considerada actualmente como una de las más importantes iniciadoras de la entomología moderna, gracias a sus detalladas observaciones y descripciones, con ilustraciones propias, de la metamorfosis de las mariposas.

Su padrastro, Jacob Marrel, famoso por sus cuadros de flores, le enseñó a pintar, dibujar y grabar. A los trece años ya pintaba sus primeras imágenes de insectos y de plantas a partir de modelos que capturaba directamente.

La creencia de la época aseguraba que los insectos eran el resultado de la «generación espontánea en el lodo en putrefacción». A pesar de esta creencia, María se preguntaba cómo podían surgir las más bellas mariposas de las orugas. Estudió la metamorfosis, los detalles de la crisálida y las plantas de las cuales se alimenta la oruga. Ilustró así todos los estadios del desarrollo en su cuaderno de bosquejos.

El trabajo de Merian es considerable. En su época era realmente raro que alguien se interesara en los insectos. La metamorfosis de los animales era casi desconocida. El hecho que ella publicara La oruga, maravillosa transformación y extraña alimentación floral en alemán la hizo popular en el alta sociedad. Por esa misma razón, era rehuida por los científicos de su tiempo, ya que la lengua oficial para la ciencia era el latín.

Paralelamente a la metamorfosis, Maria Sibylla Merian describió también muchos otros detalles de la evolución y vida de los insectos. Mostró, por ejemplo, que cada oruga depende de un pequeño número de plantas para su alimentación y que, por tanto, los huevos eran puestos cerca de esas plantas. Este trabajo hizo de ella una de las primeras naturalistas que observó realmente los insectos, lo que le permitió descubrir muchos aspectos sobre su desarrollo.

Se trata de una de esas mujeres que demostraron que para destacar en ciencia no era necesaria una carrera científica, sino que basta con curiosidad.

Le bastó solo con arte, curiosidad y arrojo para indagar donde nunca antes lo hacía nadie, algo que le valió para convertirse en la primera mujer entomóloga reconocida de toda la historia.

Rococo: Anna Dorothea Lisiewska-Therbusch

Anna Dorothea Therbusch fue una pintora Rococó nada en el Reino de Prusia.

Provenía de una familia de artistas, era hija de Georg Lisiewski, un pintor de Berlín de origen polaco que llegó la Prusia en 1692 como parte del séquito del arquitecto de la corte Johann Friedrich Eosander von Göthe. Georg enseñó pintura a Anna Dorothea, a su hija mayor, Anna Rosina, y a su hijo Christian Friedrich Reinfold Lisiewski.

Anna Dorothea casó con el hostelero de Berlin Ernst Friedrich Therbusch, tuvo 4 hijos y dejó de pintar durante 15 años para ayudar a su marido en el restaurante. 

Una vez liberada de sus obligaciones familiares, siendo una mujer madura, abandonó su familia para regresar a su arte.

En 1760 aparece pintando con éxito y recibe encargos en la corte de Stuttgart, en la de Mannheim y en la de Berlín en 1764. Las primeras obras de las que se tiene constancia después de su regreso a la pintura son de 1761 en el tribunal de Stuttgart del Duque Carlos Eugenio de Wurtemberg Pintó dieciocho cuadros en un tiempo muy corto para la galería del castillo. 

Llegó a ser miembro honorario de la Academia de las Artes de Stuttgart, y trabajó en Stuttgart y Mannheim. 

La Real Academia francesa de Pintura y Escultura mostró su primer trabajo, la pieza titulada El Bebedor, aunque le rechazan una pintura mitológica. Es criticada y respetada por su profesionalidad pero no tiene encargos. Denis Diderot, el filósofo y crítico de arte, fue comprensivo con ella, hasta el punto de encargarle un retrato de sí mismo con el torso desnudo. 

Anna Dorothea finalmente se unió a la Academia en 1767, vivió con Diderot y conoció artistas famosos, y mismo pintó a Philipp Hackert pero siguió sin tener éxito en París. Aquel tiempo es visto, con todo, como su época de mayor creatividad.

Tras una breve estancia en Bruselas siguió viaje a Viena, donde la aceptaron en la Academia por el retrato de Hackert. Finalmente, llega a Berlín en 1769, llegando a ser la pintora más importante de Prusia, donde se la tenía en alta estima.

Pintó el retrato de Federico II el Grande, cuyo recién construido Palacio de Sanssouci decoró con escenas mitológicas. También pintó retratos de ocho miembros de la realeza prusiana para Catalina la Grande. Aunque Anna Dorothea nunca fue a Rusia, los coleccionistas rusos apreciaron su trabajo. También conoció el grupo de artistas que rodeaban a Johann Wolfgang von Goethe.

Françoise Duparc

Françoise Duparc fue una pintora barroca nacida en España que más tarde vivió en Francia.

Hija del escultor y arquitecto marsellés Antoine Duparc, nacida durante la estancia de éste en Murcia y donde se la conoce como Francisca Dupar. Llegaría a Francia junto a toda su familia en 1731, donde desarrolló su técnica bajo la influencia del francés Jean-Baptiste van Loo. Viajaría por Europa hasta establecerse en Londres, donde destacó como retratista.

La familia regresó a Marsella en 1730, y su padre le enseñó a pintar a Françoise y le sirvió como aprendiz en el estudio de Jean-Baptiste van Loo en Aix-en-Provence desde 1742 hasta 1745.

Es bastante difícil seguir el curso de Duparc, ya que trabajó en diferentes ciudades europeas: París y Londres, donde participó en dos exposiciones en 1763 y 1766, y en Wroclaw, donde pasó un tiempo con una de sus hermanas Claire.

Regresó a Marsella en 1771, donde se unió a la Academia de Pintura y Escultura en 1776. Murió poco después del 2 de octubre de 1778.

Su inventario de bienes reportó cuarenta y un cuadros que no se han encontrado, a excepción de los cuatro cuadros legados por el artista. a la ciudad de Marsella, que actualmente se encuentra en el Museo de Bellas Artes de Marsella.

Las obras de Duparc están marcadas por su sencillez. Ella usualmente representaba escenas con toda su sinceridad, despojando cualquier adorno. En su mayoría pintaba escenas de la vida cotidiana, gente común en las calles y en sus hogares. Su trabajo tuvo la influencia del estilo holandés.

Madeleine Boullogne

Madeleine Boullogne fue una pintora francesa.

Era hija del pintor Louis Boullogne y hermana de los pintores Bon et Louis y Geneviève Boullogne.

Fue recibida el 7 de diciembre de 1669 en la Real Academia de Pintura y Escultura, cuyo padre fue uno de los fundadores. Madeleine Boullogne comenzó a trabajar en sitios reales, incluido el Palais des Tuileries, donde pintó cuatro pinturas para la antesala del Apartamento del Gran Rey, pero también en Versalles, donde pintó para la antesala del apartamento de la Gran Reina.

Madeleine Boullogne tiene una vida austera y piadosa. Es soltera y vive con su hermano Bon. Marcado por un estricto agustinismo y cercano al jansenismo, tiene un estilo de vida casi monástico. Sin embargo, Madeleine enseña a algunos estudiantes.

Madeleine pinta muchas pinturas sobre la vida en Port-Royal des Champs, que Louise-Magdeleine Horthemels graba más tarde y que son extremadamente populares. Madeleine también pinta bodegones y algunos retratos, así como muchas pinturas religiosas.

Madeleigne Boullogne cae gradualmente en el olvido en el siglo XVIII, hasta el punto de que algunas de sus obras se atribuyen a otros pintores. Ella es más conocida por sus pinturas en Port-Royal, especialmente porque sus pinturas en las Tullerías desaparecieron y la mayor parte de su trabajo en Versalles se destruyó más tarde durante la construcción del Salón de los Espejos.

Su presencia en la Necrología de Port-Royal muestra esta proximidad:

“Ella había recibido de Dios el don singular de no perturbar ni apresurar las diferentes ocupaciones que la Providencia le presentaba, haciéndolas con toda una presencia mental, con paz y tranquilidad, dignas de los frutos de una vida interior. La pintura que hizo su ocupación no lo disuadió, sus ojos y manos estaban ocupados solo con lo que su corazón respiraba. Ella pintó solo cuadros de piedad, para honrar los misterios, para pintar en sí misma la imagen de Jesucristo sufriendo y muriendo, y para animarse por la imitación de los santos; Haciendo sin pensar en su propio retrato. Hija y hermana de pintores muy bien vestidos, conocía y practicaba el arte de pintar con tanta precisión y delicadeza, que merecía tener rango y sesión en la Real Academia de Pintura; una distinción que le dio más pena que elevación “.

  • (Lefèvre de Saint-Marc, Suplemento a la Necrología de la Abadía de Nuestra Señora de Port-Roïal des Champs, s.l., 1735, 361).

Anne Killigrew

Anne Killigrew fue una poeta y pintora inglesa.

Killigrew, nacida en Londres, es conocida por una famosa elegía del poeta John Dryden titulada A la memoria piadosa de la joven dama cumplida, la señora Anne Killigrew. Era una poeta hábil por derecho propio, y sus poemas se publicaron póstumamente. Dado que Killigrew murió a la temprana edad de 25 años, solo pudo producir una pequeña colección de poesía. Dryden comparó sus habilidades poéticas con la famosa poeta de la antigüedad griega, Safo.

Su padre y sus tíos tenían conexiones cercanas con la Corte de Stuart, sirviendo a Carlos I, a Carlos II y a su Reina, Catalina de Braganza. Anne se hizo asistente personal, antes de su muerte, de Mary of Modena, duquesa de York.

Poco se registra sobre la educación de Anne, pero se sabe que siguió con su clase social y recibió instrucción tanto en poesía como en pintura en la que sobresalió. En su introducción a Anne Killigrew en The Norton Anthology of Literature by Women, Sandra Gilbert y Susan Gubar señalan que debido al trabajo de su padre, él era un clérigo y dramaturgo, y su tío era un conocido dramaturgo, se la alentó a seguir con sus talentos creativos algo inusual para las mujeres en el siglo XVII. Su fondo teatral se agregó al uso de voces cambiantes en su poesía.

Es probable que Killigrew haya obtenido su educación estudiando la Biblia, la mitología griega y la filosofía. La mitología se expresaba a menudo a través de sus pinturas y poesía.

La poesía de Killigrew se inspiró en su conocimiento de mitos griegos y proverbios bíblicos, así como de poetas muy influyentes que vivieron durante el período de la Restauración: Katherine Philips y Anne Finch (también criada de María de Módena al mismo tiempo). María de Módena alentó la tradición francesa de precieuses (mujeres intelectuales patricias) que presionaron la participación de las mujeres en el teatro, la literatura y la música. En efecto, Killigrew estaba rodeada de una inspiración feminista poética en Court todos los días: estaba rodeada por mujeres fuertes e inteligentes que alentaban su carrera de escritora en gran medida.

Anne Killigrew sobresalió en múltiples medios, lo cual fue observado por el poeta, mentor y amigo de la familia, John Dryden, en su dedicación a Killigrew. Él se dirige a ella como “La joven cumplida, Sra. Anne Killigrew, Excelente en las dos Artes de la hermana de Poësie, y Pintura”. 

Los estudiosos creen que Kelligrew pintó un total de 15 pinturas; sin embargo, solo se sabe que existen cuatro.

Muchas de sus pinturas muestran imágenes bíblicas y mitológicas. Sin embargo, Killigrew también era hábil en los retratos, y sus trabajos incluyen un autorretrato y un retrato de James, duque de York.

María Verelst

Maria Verelst fue una pintora inglesa del siglo XVIII.

Verelst nació en Viena. Según la RKD, era hija y alumna del pintor holandés Herman Verelst, sobrina y alumna de su hermano Simon Pietersz Verelst y hermana de Cornelis Verelst. Es conocida por sus miniaturas y retratos.

Trabajó sucesivamente en La Haya, Ámsterdam y Viena, y se estableció en Londres. Comparativamente, se registra muy poco de su trabajo, pero pintó pequeños retratos en cobre. Fue muy solicitada por los niños escoceses. También tuvo considerables logros musicales e intelectuales.

Según Weyerman, escuchó a algunos holandeses en un teatro de Londres hablar sobre artistas en su idioma nativo y los corrigió. Los caballeros se disculparon y siguieron hablando en italiano. Ella los corrigió de nuevo, y continuaron en latín con la observación de que no volverían a ser interrumpidos en ese idioma. Cuando volvió a hablar, fue para insistir en que no se podía impedir que las mujeres aprendieran idiomas, a pesar de que no se les permitía participar en los procedimientos públicos. Los caballeros quedaron tan impresionados que preguntaron por su ocupación y vinieron a visitarla al día siguiente con regalos y para ordenar sus retratos.

Resultado de imagen de María Verelst

Geneviève Boullogne

Geneviève Boullogne, Boullongne o Boulogne fue una pintora francesa y miembro de la Académie royale de peinture et de sculpture.

Nació en París, era hermana de los pintores Bon, Madeleine y Louis. Como todos sus hermanos, estudió pintura con su padre Louis de Boullongne, uno de los fundadores de la Real Academia de Pintura y Escultura. Colaboró ​​con Madeleine en los grandes apartamentos del Palacio de Versalles. Más tarde trabajó en Aix-en-Provence y se casó con el escultor Jean-Jacques Clérion.

Geneviève y su hermana Madeleine fueron admitidas en la Académie real de peinture et de sculpture el 7 de diciembre de 1669 Geneviève gracias a una pintura de un “jarrón grande lleno de diversas flores y una alfombra de Damasco” (que se perdió). Pintó principalmente temas históricos y naturalezas muertas, especialmente de flores y frutas.

Desde 1673 hasta al menos 1675, trabajó en el castillo de Versalles, en construcción, decorando los apartamentos reales en particular. En el Salón 1673, Geneviève exhibió un Paisaje.No hay trabajos existentes por Geneviève de Boullongne, que se especializó en flores y paisajes. Los trofeos de armas que todavía están en vigencia en los Apartamentos de la Reina a menudo se sostienen tanto por Geneviève como por Madeleine, pero el catálogo del Salón de 1673 y el inventario de las pinturas del rey realizadas en 1709-10 por Nicolas Bailly los atribuyen a Madeleine sola.

María Eugenia de Beer

María Eugenia de Beer fue una grabadora calcográfica activa en Madrid, hija del pintor Cornelio de Beer. Firmó sus obras anteponiendo siempre el título de «doña».

Maria Eugenia de Beer fue un caso único en la Corte española de la primera mitad del siglo XVII. La artista está considerada como una de las primeras grabadoras y casi toda su obra –sesenta y ocho láminas- se conserva en la Biblioteca Nacional de España.

Su condición de mujer en el panorama artístico del momento supone un elemento excepcional: es la única grabadora de la que se tiene constancia en estas décadas en Madrid. La BNE conserva prácticamente toda su producción, compuesta en su mayor parte de portadas de libros y de retratos, los dos géneros fundamentales del grabado barroco español.

El primero en ocuparse de ella fue Ceán Bermúdez, quien la tenía por discípula de su padre y decía de ella que había grabado «con dulzura algunas obras que le hacen digna de este lugar».

Anteriores en un año a su matrimonio son los primeros trabajos conocidos: la portada alegórica del Sumo sacramento de la fe, obra del jesuita Francisco Aguado y la del Tomo Segundo de los opprobios q(ue) en el árbol de la cruz oyó Xro. q(uan)do dixo las siete palabras, de fray Francisco de Rojas. Dedicado al conde duque de Olivares, la portada calcográfica, poco convencional y de compleja iconografía, presenta el título del tratado dentro de un pedestal del que brota un árbol rematado en cruz, y sobre él, enmarcados en óvalos, los retratos del rey Felipe IV, del príncipe Baltasar Carlos, llamado «princeps pacis», y del conde duque, unidos los tres por una rama del árbol, con la inscripción: «Facit hic utraque unum».

Del año siguiente es el frontispicio de los Discursos espirituales de Juan de Palafox y Mendoza, impreso en Madrid por Francisco Martínez, 1641, con el retrato de la reina Isabel de Borbón en óvalo flanqueado por los retratos de santas Isabel de Hungría e Isabel de Portugal.​

Entre sus láminas grabadas, sobresale el retrato Diego de Narbona que figura en Annales tractatus iuris… de Tomás Tamayo de Vargas. Es la obra maestra de la autora, en la que se ha destacado la profundidad psicológica, la delicadeza y la acertada volumetría de la figura. Además, fue realizada en colaboración con uno de los mejores pintores del momento Juan Bautista Maino, autor del dibujo.

De Beer realizó al menos sesenta y ocho grabados, sin embargo, gran parte de ellos se concentra en dos grupos numerosos: treinta en los Exercicios de la gineta al Principe nuestro señor D. Baltasar Carlos, de Gregorio de Tapia y Salcedo y veinticuatro en el Cuaderno de aves, realizado también para el príncipe Baltasar Carlos, obra de la que solo se conoce un ejemplar en la colección del Banco de España, que puede ser fechado hacia 1637-1639, por lo que sería la primera obra de la artista.

Más convencional conforme a los usos editoriales del siglo XVII es la portada del libro Guerra de Flandes, del cardenal Guido Bentivoglio, traducido del toscano por Basilio Varen de Soto y del mismo año es la portada calcográfica con dos caballos en atrevidos escorzos, el retrato del príncipe Baltasar Carlos de catorce años y veintiocho estampas grabadas con escenas de doma, caza y tauromaquia, para el libro de Gregorio de Tapia y Salcedo, Exercicios de la gineta al príncipe nuestro señor D. Baltasar Carlos. 

Su producción se concentró entre 1640 y 1645 y fue bastante reducida, ya que fuera de estos dos volúmenes, apenas hay otras catorce obras.

Rococo: Rosalba Carriera

Rosalba Carriera fue una pintora italiana, nacida en Venecia, fue una prominente y muy admirada artista del rococó italiano. En su juventud se especializó en retratos en miniatura. Después será conocida por su trabajo en pasteles, un medio muy apreciado en el ambiente rococó por sus suaves perfiles y floridos toques. Lanzó la moda de la pintura al pastel durante su estancia en París en 1720. Destaca sobre todo en retratos femeninos.

Su familia provenía de la baja clase media veneciana y de niña comenzó su carrera artística realizando patrones de encaje para su madre, que se dedicaba a este comercio.

Con la popularidad del tabaco en polvo o rapé, comenzó a pintar miniaturas para las tapas de las cajitas de rapé, y fue la primera pintora que usó marfil con este propósito. Comenzó su carrera artística pintando estas cajitas con graciosas figuras femeninas que más tarde hicieron su fortuna traspuestas a la miniatura sobre marfil. Fue la primera que utilizó el marfil en las miniaturas, lo que le dio esa luminosidad característica de sus obras, e igualmente, fue la primera en no seguir las reglas académicas según las cuáles una miniatura debía realizarse con trazos y puntos breves y bien amalgamados; en lugar de eso, Carriera utilizó el trazo veloz característico de la pintura veneciana.

Gradualmente esto le llevó a pintar retratos, del que fue pionera en el uso exclusivo del pastel. Los visitantes extranjeros destacados que acudían a Venecia, jovenes hijos de la nobleza en su “gran viaje” y diplomáticos, rivalizaban en ser pintados por ella.

Fue aceptada como accademico di merito por la Academia de San Lucas romana, un título reservado a los pintores no romanos, con la miniatura sobre marfil Fanciulla con colomba, gracias también a un intermediario, su amigo Cristiano Cole.

En 1720 es admitida en la Academia de Bolonia. En 1721, durante su primer viaje al extranjero a París, sus retratos tuvieron gran demanda. Mientras estaba en París, como invitada del gran aficionado y coleccionista de arte, Pierre Crozat, pintó a Watteau, toda la nobleza y la realeza, desde el rey y el regente hacia abajo, y fue elegida miembro de la Academia Francesa por aclamación.

Fue recibida con mucho entusiasmo por gobernantes y cortesanos.

Hizo un largo viaje a la corte del rey de Polonia, donde tuvo como alumna a la Reina. El rey reunió una amplia colección de sus obras que más tarde formaron la base de la gran colección en la galería Altemeister de Dresde.

Marchó entonces a Venecia, aun ampliamente popular y con muchos encargos, y de hecho, ella era la persona que obtenía ingresos de la familia.

Carriera popularizó el uso de pintura al pastel. Con esa técnica retrató a un sinnúmero de clientes adinerados. Sus obras presentan una caracterización que realza a los personajes y al mismo tiempo exhibe suavidad debido a la gran sutileza con que reproduce los detalles. La pintura al pastel se ejecuta con tizas de consistencia pastosa caracterizadas por la palidez de su coloración.

Sus retratos eran inmensamente competentes, casi siempre conteniendo una pose de busto con el cuerpo ligeramente vuelto y la cabeza girada para dirigirse al espectador. Tenía una maravillosa habilidad para representar texturas y diseños, recreando fielmente telas, galones de oro, encaje, pieles, joyas, el pelo y la piel, y haciendo resaltar el suntuoso estilo de vida de sus ricos e influyentes patrones.

Ana Heylan

Ana Heylan fue una grabadora calcográfica en aguafuerte y buril activa en Granada, miembro de una familia de artistas dedicados todos ellos, según Ceán Bermúdez a «grabar a buril con limpieza y corrección estampas de santos, portadas de libros y otros asuntos en pequeño por el gusto y estilo de los artistas flamencos».

Hija del grabador de origen flamenco Francisco Heylan, es probable que naciera en Amberes, antes de que la familia se instalara en España. Trabajó con su padre en Granada, continuando su labor a la muerte de éste. Grabó algunas estampas sueltas de devoción, pero, fundamentalmente, láminas para libros, como portadas, retratos y escudos de armas.

Anna colaborará con su padre en el taller de su propiedad, un taller de calcografía y tipografía que gozaba de cierto reconocimiento en la Granada del momento, iniciándose en la técnica de la calcografía como un aprendiz más. Así fue para otras artistas del grabado conocidas en la España del XVII como María Eugenia de Beer, que trabajó con notable éxito en Madrid y María Luisa de Morales, pintora y grabadora, hija del pintor Juan de Valdés Leal, que lo hizo en Sevilla. 

Las tres pertenecían a familias de artistas, lo que les permitió no sólo el aprendizaje en las respectivas técnicas sino también el que, tras este y ya como profesionales, recibieran encargos, en un contexto de fuerte demanda de grabados especialmente y en esta época para su incorporación en obras impresas, aunque también se utilizaban para la distribución de imágenes en estampas sueltas. 

El grabado calcográfico, en planchas de cobre generalmente, estaba dejando atrás al tradicional grabado xilográfico realizado en madera. Mucho más barato que este, permitía tiradas más amplias de imágenes, contribuyendo así a la popularización y democratización de las mismas. La expansión de la imprenta y la creciente demanda de obras con láminas grabadas favorecieron la multiplicación de talleres de grabado que, en muchos casos y dada la falta de una tradición calcográfica en España, estuvieron a cargo de flamencos, alemanes y franceses. 

Anna firmaba sus obras como “Anna Heylan fecit” a la que añadía el nombre de la ciudad de Granada. Anna Heylan, trabajó para distintos talleres tipográficos granadinos, especializándose en portadas de libros. Sus portadas son fieles al estilo barroco que se ha descrito y también al estilo propio del taller de su padre. En este sentido es preciso tener en cuenta que el grabado arquitectónico exigía, además del dominio de las técnicas de la calcografía, a buril o con aguafuerte, un buen conocimiento de la perspectiva y de los principios de la arquitectura.

Se han conservado varias obras de Anna Heylan, testigos de su participación en algunas de las ediciones de libros más destacadas de la Granada de su tiempo. 

Su primera obra firmada es la portada con el escudo episcopal del tratado del dominico Juan de Mata Santoral de los santissimos patriarcas (…) Santo Domingo, y San Francisco, y de los Santos de entrambas sagradas religiones, impreso en Granada por Blas Martínez, 1635. 

Para Francisco Bermúdez de Pedraza, canónigo de la catedral granadina, grabó las portadas arquitectónicas de El secretario del rei, 1637, Historia eclesiástica, principios y progressos de la ciudad y religión católica de Granada, 1638, Historia eucharística y reformación de abusos, 1642, y Hospital Real de la Corte, 1645.

De su mano es también la portada de la obra Triunfales celebraciones que en aparatosos majestuosos consagró religiosa la ciudad de Granada a honor de la Pureza Virginal de María Santísima en sus desagravios… (Granada, 1640) de Luis de Paracuellos, para la que dibuja una bellísima Virgen con el Niño y considerada uno de sus grabados más destacados, así como la portada de Defensa en derecho por la Inmaculada Concepción de la Virgen Santísima María Madre de Dios y Señora nuestra… (Granada, 1654), en la que nuestra artista prescinde de los habituales escenarios arquitectónicos y apuesta por una composición más sencilla y original. 

Muy original es la portada de su última obra firmada, la del libro de Fernando Vergara Cabezas Defensa en derecho por la Inmaculada Concepzión de la Virgen Santíssima María Madre de Dios y Señora nuestra, impresa por Franco Sánchez en la Imprenta Real de Granada, 1654, con la imagen de un ángel adolescente mostrando el título de la obra en un lienzo desplegado que sostiene con los brazos extendidos sobre nubes.

Merece destacarse la estampa de notables dimensiones que realizó con motivo de la conmemoración de las exequias de Isabel de Borbón, primera esposa de Felipe IV, en 1644. En la época era costumbre la celebración de exequias por el fallecimiento de los monarcas y otras personalidades ilustres, para lo que se procedía al levantamiento de Túmulos o estructuras efímeras. El sermón fúnebre correspondiente y la descripción de las exequias formaban parte de una Relación de estas celebraciones que habitualmente se imprimía con posterioridad. Realizará el Túmulo de Granada a la Reina Isabel de Borbón, incorporada en la Relación Historial de las Exequias. El túmulo distribuido en cuatro cuerpos contenía jeroglíficos, escudos y símbolos alusivos a la Reina difunta a través de los que se trataba de expresar su paso por el mundo, su estatus y su poder temporal y la esperanza en la vida de ultratumba. La finalidad del monumento era ensalzar a la Reina por ello el tema de los jeroglíficos serán las virtudes y obras de misericordia que la difunta había cultivado en su paso por el mundo, aunque tampoco faltarán la alusión a su linaje ni la recreación de su poder temporal en las alegorías que refieren las virtudes que tuvo como gobernante. Todo ello se recreará en una estampa en la que Anna Heylan demuestra su capacidad y minuciosidad como grabadora y sus conocimientos de arquitectura renacentista.

Xue Susu

Xue Susu (también conocida como Xue Wu, Xuesu, Sunjung entre otros pseudónimos) fue una cortesana china. Conocida como una de las “Ocho Grandes Cortesanas de la dinastía Ming”, fue una pintora y poetisa consumada, que además poseía gran habilidad con el tiro con arco a caballo. Recibió mucho reconocimiento en particular por sus cuadros de figuras, que incluían muchos temas budistas. Sus trabajos se muestran en múltiples museos de China y otros lugares. Su habilidad con el tiro con arco fue comentada por los escritores contemporáneos, al igual que sus tendencias masculinas y marciales; se consideraban una característica atractiva por los literatos de la era.

Tras una carrera como célebre cortesana en Nankín, Xue se casó varias veces, pero ninguna de estas uniones duró demasiado. Al final de su vida, optó por la vida de una budista reclusa.

En la década de 1590 regresó a Pekín, donde las fiestas y tertulias literarias que celebraba, así como sus demostraciones con el arco, cimentaron su reputación. Xue se refería a ella misma como “una caballera andante” (en Occidente se diría amazona), y tomó su nombre de una famosa guerrera de la historia china; también eligió el sobrenombre Wulang (“quinto joven señor”) como apodo.​ El epíteto “caballera andante” fue reiterado tanto por el bibliófilo Hu Yinglin como por Fan Yulin, Secretario del Ministerio de Guerra.

Xue ya era una pintora consumada en su adolescencia, y su talento artístico era muy conocido. Su trabajo se consideraba similar al de Chen Chun.​ Una de sus pinturas fue considerada “el trabajo más logrado de su clase en toda la era Ming”, y los críticos de arte contemporáneos la consideraron “una maestra de la técnica”. Hu Yinglin consideraba que Xue estaba en la cima de la pintura contemporánea, preguntando “¿Qué pintor famoso con manos especializadas le puede superar?” y afirmando que “… [Ella] supera a cualquiera en la pintura de bambú y orquídeas.” Xue también era altamente admirada por el eminente pintor y crítico de arte Dong Qichang, que fue inspirado para copiar el Sutra del corazón en respuesta a la pintura de Xue del bodhisattva Guanyin; afirmó que “Ninguno [de los trabajos de Xue Susu] carece de una intención y espíritu que se aproximan a lo divino.” A pesar de que pintaba los temas típicos de paisajes, bambú y flores (teniendo un particular cariño por las orquídeas), Xue fue reconocida por su trabajo en pinturas de figuras, que era un tema artístico comparativamente inusual para que lo trataran las cortesanas. Ejemplos de sus pinturas se muestran en el Museo de Arte de Honolulu y el Museo de Arte Asiático de San Francisco.

Xue regularmente acentuaba sus pinturas con poemas propios, y publicó dos volúmenes de textos, de los cuales solo uno se ha conservado hasta hoy. 

Xue frecuentemente intercambiaba poemas y pinturas con su clientela, recibiendo sus propias obras de arte a cambio.

Nella Marchesini

Nacida en Marina di Massa en 1901, se mudó con su familia a Turín durante la Gran Guerra. Con sus hermanas Maria y Ada Marchesini, pertenece al círculo intelectual de jóvenes reunidos en torno a Piero Gobetti y sus revistas. 

Alrededor de 1911 se mudó con su familia a Turín, donde comenzó a estudiar piano y, mientras tanto, siguió practicando dibujo. 

En el primer período de posguerra se unió al entorno de Gobetti, asistiendo, junto con sus hermanas Maria y Ada, a los intelectuales que gravitaban en torno a la revista Energie Nine , incluido C. Levi, con quien Nella comenzó un proyecto de cenáculos artísticos. 

Es la primera alumna de Felice Casorati, donde trabajará codo a codo con muchos compañeros y compañeras, incluidas Lalla Romano, Paola Levi Montalcini, Daphne Maugham, Albino Galvano, Marisa Mori.

En las primeras obras de Nella prevalece una predilección por los bodegones y temas inspirados en su propia vida familiar, traducidos a formas supervisadas, acuerdos tonales sobrios y geometrías claras, de acuerdo con una elección de rigor cargada de una fuerte tensión ética y religiosa que siempre caracterizará profundamente su obra. 

Después del debut en Turín en 1921 en una exposición de Blanco y Negro (Galería Central de Arte), en la que participó con Casorati y Avondo, hasta 1930 Nella continuó compartiendo con los otros estudiantes de la escuela la oportunidad de exhibir sus obras junto a las del maestro. Las primeras participaciones en importantes eventos públicos se remontan a 1926: presente con siete pinturas en la Exposición de vistas de Turín, en el mismo año Nella también hizo su debut en el Promotor de Turín. A partir de esta fecha, intensificó su actividad expositiva, participando durante varios años en diversas exposiciones de Promotrice, en varias ediciones de la Bienal de Venecia y la Cuadrienal romana.

La escuela Casorati es un “claustro”, como la llamará la propia artista, el espacio de un aprendizaje severo y disciplinado y, al mismo tiempo, un lugar abierto, frecuentado por amigos y personalidades como Mario Soldati, Giulio Carlo Argan e Italo. 

La década de 1920 estuvo marcada por una serie de eventos importantes. La reunión con el pintor de Turín Ugo Malvano probablemente data de 1929, con la que Nella se casó y con quien tendrá tres hijos: Laura, Renzo y Anna. 1930 es también el año del desprendimiento de la escuela de Casorati y la muerte de su padre, cuya figura “blanca y luminosa”, ya recurrente en muchas obras de Nella continuará siendo una presencia central en el universo poético del artista.

A partir de esta fecha, la actividad de exhibición de Nella gradualmente se hizo menos frecuente, hasta que se detuvo en 1937. Los años siguientes, marcados entre otras cosas por la muerte de su hermana María y por la marginación de su esposo a Debido a la promulgación de las leyes raciales, en realidad se caracterizaron por una brecha creciente entre la riqueza y la articulación de la investigación de Nella, expresada tanto en la producción pictórica como en la producción literaria igualmente intensa, y su aislamiento progresivo con respecto al panorama artístico contemporáneo.

Las figuras extraídas del universo familiar habitual, desnudos, autorretratos, bodegones, fueron los temas recurrentes en la producción de estos años en los que los esquemas compositivos de ascendencia casoratiana parecen forzados por un espiritismo sufrido y una acentuación expresionista sin precedentes.

Obras que, en la elección temática, resaltan el deseo de la pintora de identificar su propio universo poético y profesional en los confines de la familia y el espacio doméstico, en una densa relación de correspondencias entre la realidad figurativa y su propio mundo interior, y transmitirlo a través de una autonomía absoluta de lenguaje.

El período de posguerra, con el regreso a Turín en 1945, estuvo marcado por un cierto renacimiento de la actividad de exhibición. En 1946, Nella, que había seguido pintando durante la guerra, organizó una exposición individual con su esposo en Turín (galería La Bussola); en 1948 expuso en la V Quadriennale, participando posteriormente en varias otras exposiciones colectivas. Durante estos años, en su producción, que incluye varias composiciones en las que resurgen temas y personajes del pasado (las hermanas, el padre, los momentos de la vida familiar), surgió, especialmente después de la muerte de su hermana Ada, una tensión más dramática.

Leila T. Bauman

Leila T. Bauman fue una pintora estadounidense. Casi nada se sabe de su vida.

Se sabe que Bauman vino de Verona, Nueva Jersey, cerca de Newark, pero una búsqueda de registros genealógicos y de otro tipo aún no ha proporcionado más información sobre su vida y carrera. Es posible que haya trabajado para Currier e Ives en algún momento. Actualmente, sus dos pinturas conocidas son el paisaje de los ríos al óleo sobre lienzo de la Colección Edgar William y Bernice Chrysler Garbisch de la Galería Nacional de Arte. Uno se titula Gansos en vuelo, y el otro Barco de correo de los Estados Unidos; La evidencia interna data de las dos pinturas en la década de 1850, y sugiere que se inspiraron en las vistas del área de la ciudad de Nueva York.

Geese in Flight fue incluida en la exposición inaugural del Museo Nacional de Mujeres en las Artes, American Women Artists 1830–1930, en 1987.

Barroco: Judith Jans Leyster

Judith Jans Leyster fue una pintora holandesa que trabajó con formatos de dimensiones variadas.

Judith Jans Leyster fue una pintora holandesa que trabajó con formatos de dimensiones variadas.

Cultivó las obras de género, los retratos y los bodegones. En un importante período de la pintura holandesa dominado por Frans Hals, Rembrandt y más tarde Vermeer, en el gremio de pintores de San Lucas de Haarlem, figuraron dos mujeres. Una de ellas, admitida en 1633, era Judith Jans Leyster, la octava hija de un cervecero y sastre llamado Jan Willemsz Leyster.

No se conoce mucho sobre su formación artística, pero a los dieciocho años ya era reconocida como pintora. Del libro de Samuel Ampzing, publicado en 1628 y titulado “Descripción y elogio de la ciudad de Haarlem”, se deduce que pudo ser alumna del pintor Pietersz Frans de Grebber.

Judith Leyster realizó retratos, bodegones y desarrolló también la pintura de género, que se entiende como la representación realista de escenas de la vida cotidiana en ámbitos como la familia, la calle, las fiestas, las tabernas y los paseos campestres, temas de gran demanda entre los miembros de la burguesía holandesa. Las pinturas de Judith muestran la influencia de Frans Hals y su hermano Dirck. No se sabe bien cuál fue la relación profesional que tuvo la pintora con Frans Hals, pero se suponen que pudo ser su alumna o una colega con cierto grado de amistad.

En las escenas domésticas que muestran mujeres y niños, la artista logró un estilo más personal, que no se vería en la pintura holandesa hasta mediados del mismo siglo.

En 1628 su familia se mudó a Vreeland, donde su pintura tuvo influencias de los caravaggistas de Utrecht y otros pintores de género, como Hendrick Terbrugghen y Gerrit van Honthorst. Judith introdujo en Haarlem la modalidad de utilizar una fuente de luz visible en un escenario oscuro.

Un hecho fuera de lo corriente en la época es que esta pintora tenía su propio taller, donde también se dedicó a la enseñanza y tuvo alumnos hombres.

Después de contraer matrimonio en 1636, la actividad artística de Judith decreció drásticamente. Sus trabajos conocidos posteriores a 1635 son un par de ilustraciones en un libro sobre tulipanes, de 1643, y un retrato datado en 1652.

Fue apreciada por sus colegas contemporáneos, pero tras de su muerte cayó en el olvido y no fue mencionada ni siquiera en fuentes inmediatamente posteriores.

Norah Borges

Norah Borges, seudónimo de Leonor Fanny Borges Acevedo , fue una artista plástica y crítica de arte argentina perteneciente al Grupo de Florida, hermana del escritor Jorge Luis Borges.

Estudió en la École des Beaux-Arts de Ginebra con el escultor clasicista Maurice Sarkisoff y con Arnaldo Bossi en Lugano, cerca de expresionistas alemanes exiliados como Ernst Kirchner; con Bossi aprendió xilografía y la estética expresionista, según declaró ella misma en un reportaje de 1940 en la revista Atlántida. En Suiza escribió e ilustró su primer libro poético, Notas lejanas (1915). La estancia en Europa se alargó a causa de la Primera Guerra Mundial hasta 4 años. Tras viajar por toda la Provenza (Norah queda muy impresionada por Nîmes, a cuyo paisaje dedica algunas piezas) entran en España, donde amplió sus estudios y participó en las Vanguardias. Van primero a Barcelona y luego, en 1919, a Palma de Mallorca, donde Norah estudió con Sven Westman; allí los hermanos Borges colaboraron en la revista Baleares (Norah su “Músicos ciegos”, etcétera); fueron luego a Sevilla, donde entraron en la Vanguardia del Ultraísmo; publicó trabajos suyos en Grecia, Ultra, Tableros y Reflector, así como, en 1920, el proyecto de portada para El jardín del centauro, un libro de poemas de Adriano del Valle; pasan por Granada y finalmente recalan en Madrid, donde Norah estudió con el pintor Julio Romero de Torres. Allí entabló amistad además con Juan Ramón Jiménez, algunos de cuyos poemas ilustró, y quien le dedicó uno de los retratos líricos de su libro Españoles de tres mundos. Vuelven luego a Palma de Mallorca en junio de 1920.

En marzo de 1921 toman un barco de retorno a Buenos Aires. Como pintora naïf, Norah se vinculó a la vanguardia literaria formada por el Grupo de Florida; desde Prisma empezó a divulgar el Ultraísmo en Argentina, pero entonces explotó el influjo del Cubismo que había empezado a asimilar con sus contactos franceses en España en sus ilustraciones para revistas como Mural, Proa o Martín Fierro, recuperando las imágenes de balaustradas y maceteros de las casas porteñas e imágenes en extinción como las que habitan la primera edición de Fervor de Buenos Aires (1923), el libro poético de su hermano Jorge Luis.

En 1923 la revista surrealista francesa Manomètre de Lyon y en 1924 Martín Fierro publicaron sus pinturas. En 1926 expuso 75 trabajos (óleos, xilografías, dibujos, acuarelas y tapices) en la Asociación Amigos del Arte. Contrajo matrimonio en 1928 con Guillermo de Torre, escritor y crítico español, estudioso del movimiento ultraísta y gran experto en las vanguardias artísticas y literarias, a quien había conocido en España cuando apenas tenía 19 años.

En la Segunda Guerra Mundial fue vocal suplente en la Junta de la Victoria en la Argentina, asociación feminista antifascista que dirigían Cora Ratto de Sadosky y Ana Rosa Schlieper de Martínez Guerrero; en ella militaron la escritora María Rosa Oliver, la fotógrafa Annemarie Heinrich, la psicoanalista Mimí Langer, la artista Raquel Forner y la poeta Silvina Ocampo. Norah ilustró la edición de su Cuaderno San Martín como había hecho antes con Luna de enfrente y Fervor de Buenos Aires y los libros Las invitadas (1961) y Autobiografía de Irene (1962) de Silvina Ocampo.

Ejerció la crítica de arte en Anales de Buenos Aires bajo el pseudónimo de Manuel Pinedo. Investigó sobre el grabado y no dejó de pintar prácticamente hasta su muerte, aunque regalaba su obra y no cuidó de realizar exposiciones regularmente.

En 1942 se publicó en Argentina una edición de Platero y yo de Juan Ramón Jiménez con ilustraciones y viñetas de Norah, y también ejerció como artista gráfica en otros libros de los españoles emigrados en Argentina como Ramón Gómez de la Serna, Rafael Alberti y León Felipe. Ilustró también no sólo los de su hermano, sino los de otros escritores argentinos como Silvina y Victoria Ocampo, Adolfo Bioy Casares, Norah Lange y Julio Cortázar. También diseñó la escenografía de una obra teatral de Federico García Lorca. 

Utilizó las técnicas del óleo, la acuarela, el grabado, la xilografía, el dibujos a tinta y lápiz, las témperas, el acrílico y el tapiz.

Norah Borges fue considerada cómo su hermano integrante de un grupo de escritores que fue conocido como el Grupo Florida denominado así porque la revista en la que publicaban se ubicaba en las cercanías de dicha calle de Buenos Aires, y se reunían en la Confitería Richmond, que incluyó escritores cómo Victoria Ocampo, Leopoldo Marechal, Oliverio Girondo, entre otros escritores argentinos, en contraposición dialéctico literaria con el recordado Grupo Boedo, que publicaba en la Editorial Claridad y se reunía en el Café El Japonés, de raigambre mucho más humilde, con integrantes cómo Roberto Arlt, entre otros.


Pintura de Historia: Jennie Augusta Brownscombe

Jennie Augusta Brownscombe fue una pintora estadounidense.

Se ganó la vida enseñando, así como ilustrando libros. Empleaba tanto la acuarela como el óleo. Los temas con los que tuvo gran éxito fueron las escenas sentimentales y la pintura de historia. Fue una de las fundadoras de la Liga de Estudiantes de Arte de Nueva York en 1875.

En la colección permanente del Museo Nacional de Mujeres Artistas, en Washington, DC, se conservan Interior Scene y Love’s Young Dream (Joven sueño de amor), 1887.

Barroco: Catharina Ykens (I)

Catharina o Catarina Ykens fue una pintora barroca flamenca.


Nacida en Amberes, fue hija de Lucas Floquet y hermana de otros tres pintores.​ En 1635 se casó con Frans Ykens, pintor como ella de bodegones de flores y frutas. Es conocida por sus guirnaldas florales, en las que en ocasiones colaboró con otros pintores como Gonzales Coques, que le pintaban las figuras.​

No debe confundirse con otra pintora homónima, Catharina Ykens (II), nacida en 1659, hija de Johannes Ykens.

Surrealismo: Eileen Agar

Eileen Forrester Agar fue una pintora y fotógrafa británica asociada al movimiento surrealista.

Cofundó el Grupo Surrealista Británico en 1939.

En su segunda escuela, Heathfield School, Ascot, la maestra de Agar Lucy Kemp-Welch la animó a continuar desarrollando su arte. En 1914, al comienzo de la Primera Guerra Mundial, Agar fue enviada a Tudor Hall desde su casa en Londres para evitar las dificultades de la guerra. En Kent, el maestro de música Horace Kesteven comenzó a presentarla a varios artistas. A través de Kesteven, Agar conoció a Charles Sims, quien la expuso a algunos de los primeros trabajos de Paul Nash. Agar describe su tiempo con Sims como “Me encontré en un medio de arte donde el arte era una parte valiosa de la vida cotidiana”. Antes de que terminara la guerra, Agar asistió a las Demoiselles Ozanne para mejorar su francés y mientras estuvo allí tomó clases semanales de pintura al óleo en la Escuela de Arte Byam Shaw en Kensington. Agar consideró que el Byam Shaw era demasiado académico y le suplicó a su familia que le permitiera buscar en otro lado para continuar sus estudios. 

Luego, en 1924, estudió con Leon Underwood en su escuela en Brook Green. Asistió a la Slade School of Fine Art de Londres de 1925 a 1926. También estudió arte en París de 1928 a 1930.

En 1926, Agar conoció al escritor húngaro Joseph Bard y en 1928 vivieron en París, donde conoció a los surrealistas André Breton y Paul Éluard con quienes tuvo una relación amistosa. 

En 1930, Agar pintó su primera pieza surrealista “The Flying Pillar” basada en el manifiesto surrealista de Andre Breton. Agar describe su pieza en sus memorias como “su primer intento de un enfoque imaginativo de la pintura y, aunque el resultado fue surrealista, no se hizo con esa intención”. Agar continúa en su Diario diciendo que “El surrealismo estaba en el aire en Francia, más tarde en Inglaterra, estaban besando a esa bella durmiente preocupada por las pesadillas, y fue el beso de la vida que dieron “. El Pilar volador pasó a llamarse los Tres Símbolos y Agar lo describe como una referencia al arte griego y a Gustave Eiffel y su famosa torre, símbolo de la modernidad. La pintura representaba el mundo clásico fusionándose con lo moderno como una encrucijada en el tiempo. Ella describe las diversas imágenes en su pintura en su entrada del Diario de 1928 como Grecia como el lugar de encuentro de Judeo-Egipcio y Greco-Cristiano seguido de las palabras “el pilar Judaeo-Graeco” como si fuera una nota a tener en cuenta y para luego se desarrollará “. En 1931, Agar pintó el Movimiento en el espacio, que era su obra de abstracción cubista.

Agar expuso con los surrealistas en Inglaterra y en el extranjero. Durante la década de 1930, el trabajo de Agar se centró en objetos naturales, a menudo de una manera alegre, como Bum-Thumb Rock, un conjunto de fotografías de una formación rocosa inusual que notó en Bretaña. Comenzó a experimentar con técnicas automáticas y nuevos materiales, tomando fotografías y haciendo collages y objetos. El Ángel de la Anarquía, una cabeza de yeso cubierta de tela y otros medios, es un ejemplo de 1936–40 y ahora está en la colección Tate. Creó 2 versiones de El ángel de la anarquía después de que su primer Ángel de la anarquía se perdiera en su regreso de un espectáculo en Amsterdam. Hizo su segunda versión en 1940 con el mismo elenco de Joseph Bards y mantuvo el título original El ángel de la anarquía. El busto se dividió en dos partes. Uno con pelaje blanco y otro con pelaje negro con la mayoría de la cabeza cubierta de águila pescadora verde y plumas y dollies de avestruz que recibió de su madre, que solía usarlos como tocado.

En 1935, Nash introdujo a Agar al concepto del objeto encontrado. Juntos, colaboraron en una serie de obras, como Seashore Monster en Swanage. Nash recomendó su trabajo a Roland Penrose y Herbert Read, los organizadores de la Exposición Surrealista Internacional de 1936 en las Galerías New Burlington, en Londres y se convirtió en la única mujer británica en tener trabajo, tres pinturas y cinco objetos, incluidos en ese exposición.

En 1936 fue la única mujer en presentar obras de arte en la exposición internacional en Londres, Inglaterra.

En 1937, Agar pasó unas vacaciones en la casa de Picasso y Dora Maar en Mougins, Alpes Marítimos, junto con Paul Éluard, Nusch, Roland Penrose y Lee Miller, quienes la fotografiaron. En 1940, las obras de Agar habían aparecido en exposiciones surrealistas en Amsterdam, Nueva York, París y Tokio. “La guerra interrumpió su actividad artística, y ella solo comenzó a pintar nuevamente en 1946 y exhibió con bastante regularidad desde entonces hasta su muerte”.

Después de la Segunda Guerra Mundial, Agar comenzó una nueva fase productiva de su vida, celebrando casi 16 exposiciones individuales entre 1946 y 1985. En la década de 1960, ella estaba produciendo pinturas tachistas con elementos surrealistas. En 1988 publicó su autobiografía A Look At My Life. En 1990, fue elegida Asociada de la Real Academia. 

Prerrafaelitas: Catherine Madox Brown

Catherine Madox Brown Hueffer, también conocida como Cathy, fue una artista y modelo asociada con los prerrafaelitas y se casó con el escritor Francis Hueffer.

Conservamos muchos retratos de Catherine Madox Brown, ya que su padre era muy aficionado a tomar a la familia como modelo. Así, en “Los lindos corderitos”, Emma, en un paisaje bucólico de corderos pastando, sostiene en brazos a Catherine, con tan sólo unos meses.

Estudió en el Queen’s College, aunque las enseñanzas artísticas las recibió de su padre. Teniendo en cuenta que creció entre artistas (su propio padre, los Rossetti, su hermana . . .) no es extraño que pintara, con bastante talento, por cierto. Son más conocidas sus acuarelas y/o témperas, sobre todo el retrato de su padre, que figura en todas las antologías, aunque sea más por el modelo que por la autora.

Ella comenzó a pintar junto con su media hermana Lucy Madox Brown, modeló y trabajó como asistente de su padre. Otras artistas prerrafaelitas como Georgiana Burne-Jones, la hermana de Thomas Seddon y Marie Spartali Stillman también tomaron lecciones en el mismo estudio.

Barroco: Magdalena van de Passe

Magdalena van de Passe, fue un importante miembro de la familia Van de Passe, artistas grabadores de los Países Bajos.

Hija del grabador Crispijn van de Passe y hermana de Simon, Crispijn II y Willem. En vida fue muy famosa y firmó sus primeras obras a la edad de 14 años, dos años menor que sus hermanos. Cuando tenía 33 o 34 se casó con el artista Frederick van Bevervoordt, pero murió dos años más tarde. Enseñó el arte del grabado a Anna Maria van Schurman.

Como sus hermanos, ayudó a su padre con sus proyectos de grabado. Su obra se centra en paisajes y retratos, pero también colaboró con su hermano Willem en 65 grabados para Heroologia Anglica de Henry Holland, publicado en 1620. Es probable que también colaborara con su padre en las ilustraciones para la traducción de Karel van Mander de las metamorfosis de Ovidio, pero este importante proyecto quedó inacabado.

Mantuvo amistad con el pintor Adriaen van de Venne, quien le escribió un poema dedicado, al igual que el amigo de la familia Arnold Buchelius. También se le concedió una patente de los Estados Generales para la fabricación de gorras de dormir impresas con grabados de figuras populares. Aunque estas parecen ser bastante popular, ninguna sobrevive hoy en día.

Barroco: Giovanna Garzoni

La italiana Giovanna Garzoni fue, en su época, una exitosa pintora de miniaturas que desarrolló especialmente el género de la naturaleza muerta, aunque también incursionó en el retrato y los temas religiosos. La artista, nacida en Ascoli Piceno en el año 1600, no fue hija de un pintor como solía suceder con las mujeres que llegaron a dedicarse la esta actividad, pero sus progenitores, Giacomo Garzoni y Isabetta Gaia, venían de familias de artesanos. Su talento fue descubierto cuando era aprendiz de un farmacéutico de su pueblo. Una carta escrita por ella en 1620 revela que fue entrenada en la pintura por Giacomo Rogni.

Su primera pintura firmada fue una Sagrada familia, realizada cuando tenía 16 años. Otro de sus más tempranos trabajos fue un libro de caligrafía adornado con frutas, pájaros y flores, que fue publicado en 1625.

A los treinta años Giovanna abandonó Venecia para trasladarse la Nápoles con su hermano. En esta ciudad trabajó bajo el mecenazgo del Duque español de Alcalá, pero en sus cartas expresa que allí no era feliz, y al retornar el duque a España la artista se mudó a Turín, aceptando una invitación del Duque de Saboya. En este sitio trabajó durante cinco años y en 1640 viajó la Florencia, donde trabajó para la Corte de los Medici, pintando varios bodegones para el Gran Duque Ferdinando II.

Hacia el año 1654 la artista se trasladó a Roma donde fue miembro de la Accademia di Sano Luca (asociación de artistas fundada en 1593), hecho fuera de lo corriente en esa época ya que no era costumbre admitir mujeres, pero consta en los registros que recibió los mismos beneficios que sus pares masculinos.

La obra de Giovanna Garzoni muestra la influencia de Jacopo Ligozzi, pintor, ilustrador y miniaturista que también desarrolló una obra descriptiva de la fauna y la flora de carácter casi científico. Este tema era de gran interes para los Medici, especialmente el duque Ferdinando II y su hermano, el cardenal Leopoldo. Muchos de los trabajos de Giovanna que hoy sobrevivieron y se encuentran en diferentes museos provienen de la colección cuidadosamente conservada por el Duque Ferdinando II y su esposa, la Gran Duquesa Vittoria della Rovere. Casi 40 obras suyas fueron rastreadas en colecciones florentinas y otras fueron registradas en los inventarios de los Medici de los siglos XVII y XVIII.

Las miniaturas de Giovanna, realizadas sobre una especie de pergamino hecho de fino cuero con pintura de acuarela o gouache, muestran una interesante simbiosis entre la convencional naturaleza muerta y el estudio científico botánico. La utilización de un medio acuoso en lugar del óleo les otorga frescura y ligereza. Detalles que dan vitalidad la estas composiciones son la inclusión de insectos y los efectos de luz y sombra, que crean una interacción entre los elementos representados.

Gracias a la Accademia di San Luca, que guardia excelentes registros, se pueden conocer detalles de la vida de esta artista, lo que fue de gran importancia, puesto que en su época solo se hizo una breve mención sobre ella en Meraviglie dell’Arte de Carlo Ridolfi, obra del año 1648. Hay que tener en cuenta que el género que desarrolló era considerado de menor importancia por la historiadores del arte, frente a la figura humana y los temas religiosos. Posteriormente, Lione Pascoli, en su obra Vite (1730-1736) escribe que esta artista tuvo la posibilidad de poner el precio que quisiera por su arte. El éxito con sus clientes le permitió tener una gran independencia económica y algunos mencionan que por este motivo pudo retirarse a la edad de 43 años.

La artista fue prácticamente desconocida hasta que en 1964 se realizó una exposición de naturalezas muertas en Italia que mostraba algunos de sus trabajos.

Barroco: Anna Maria van Schurman

Anna Maria van Schurman fue una pintora, grabadora, poeta y erudita germana-holandesa. Conocida en toda Europa por su educación, sobresalió en el arte, la música y la literatura y se convirtió en experta en 14 idiomas, incluyendo idiomas europeos contemporáneos, latín, griego antiguo, hebreo, árabe clásico, siríaco, arameo y amhárico. Pintora, grabadora, poeta y erudita. Defensora de la educación de las mujeres.

Anna Maria van Schurman nació en Colonia un 5 de noviembre de 1607 y murió un 4 de mayo de 1678 en Wiewerd. Se convirtió en la primera estudiante universitaria de Europa, estudios que cursó en la Universidad de Utrecht, y en la mujer más erudita de su tiempo.

Van Schurman nació en Colonia, hija de padres acomodados. A los 4 años ya leía. A los seis años, en 1613 después de la muerte de su padre, se trasladó la Utrecht con su madre y dos tías. En la década de 1630 aprendió el arte del grabado con Magdalena van de Passe. En 1636 fue la primera mujer estudiante de la Universidad de Utrecht. En 1636 se inaugura la Universidad de Utrecht. Anna Maria van Schurman fue invitada a escribir un poema latino en honor de la universidad. En el poema se quejó de la exclusión de las mujeres. Su queja fue exitosa, ya que recibió el permiso para asistir a conferencias universitarias. Su poema fue publicado junto con los poemas francés y holandés que escribió para la ocasión. Se convirtió en la primera mujer estudiante universitaria de Europa y recibió clases de humanidades, medicamento y teología. Su obra especial ‘ Ecoute’ fue utilizado a veces por otras personas, por ejemplo Descartes.

Vivió la mayor parte de su vida detrás de la Domcathedral en Utrecht, Holanda, donde se hizo conocida por su conocimiento en teología, filosofía, medicamento y de por lo menos 14 idiomas (holandés, alemán, francés, inglés, italiano, latín, griego, hebreo, arameo, árabe, siríaco, samaritano, persa y etíope). Mismo compuso una gramática para lo etíope.

Anna Maria también desarrolló una amplia variedad de intereses artísticos. Produjo delicados grabados utilizando un cristal de diamante y se convirtió en experta en escultura, modelado en cera y la talla de madera y marfil. También pintó, especialmente retratos.

Fue una escritora exitosa y su Opuscula Hebraea Graeca Latina et Gallica, prosaica y metrica fue publicado en 1648 y reimpreso varias veces (1650, 1652, 1723, 1749). Casi todas las bibliotecas de importancia en Europa tienen muchas obras suyas. El Opuscula también contiene una Dissertatio de ingenii muliebris anuncio doctrinam et meliores litteras aptitudine, que es una lógica defensa del derecho de las mujeres para estudiar.

Miles de personas la visitaron, entre ellas, la reina Cristina de Suecia y María de Gonzaga de Polonia.

Anna María también desarrolló una amplia variedad de intereses artísticos. Produjo delicados grabados utilizando un cristal de diamante y se convirtió en experta en escultura, modelado en cera y la talla de madera y marfil. También pintó, especialmente retratos.

Julia Bracewell Folkard

Julia Bracewell Folkard fue una pintora británica.

Fue estudiante en la Royal Academy. Compartió una medalla de plata con Julia Cecilia Smith por sus pinturas. La medalla de oro de ese año fue llevada por Jessie MacGregor. Se observó cómo estas tres mujeres revelaron la tontería de las reglas que excluían a las mujeres de convertirse en miembros de pleno derecho de la Real Academia.

Se convirtió en una pintora de retratos y géneros que fue expositora frecuente en la Royal Academy y Suffolk Street desde 1872. Su pintura I Showed the the Ring and Implored Her to Marry se incluyó en el libro de 1905 Mujeres Pintoras del Mundo.